Aunque tuvieron un buen inicio de año, el estallido de la guerra en Medio Oriente llevó a los metales a una profunda caída, sobre todo en marzo.
El oro, señalado por analistas y expertos como activo refugio por excelencia, cerró marzo con una caída del 11%, su mayor variación mensual desde 2008. Para la analista de XTB Latam, Emanoelle Santos, esto es resultado de una “tormenta geopolítica” de variables financieras.
Agregó que pocas expectativas han quedado “tan mal paradas en este conflicto como la del oro como refugio ante la tormenta geopolítica”, siendo hoy de los activos con peor desempeño.
Santos destacó que, desde su máximo, el metal corrigió más de un 27%, la mayor caída “desde el mercado bajista de 2013, y marzo fue el peor mes desde febrero de 1983”.
Este jueves, al cierre de esta edición, el oro cotizaba en cerca US$ 4.600 en un panorama de guerra aún incierto.
Rendimiento de la plata
En el caso de la plata, el precio se ubica en cerca de los US$ 75.
El director ejecutivo de Núcleo Minero, Álvaro Merino, explicó que “la plata tiene una marcada orientación industrial y mayor volatilidad, presenta un comportamiento más cíclico y es más sensible al comportamiento global de las materias primas”.
Merino subrayó el impacto del petróleo en el metal, señalando que “un mayor precio del crudo presiona al alza los costos industriales, genera expectativas de inflación y políticas monetarias más restrictivas, con tasas de interés más altas que antes del conflicto no se contemplaban; en consecuencia, un crecimiento económico más débil que incide en las inversiones".
Petróleo y dólar
Tanto el petróleo como el dólar han sido drivers determinantes en la caída de ambos metales. El primero, según Merino, eleva los costos de operación, aumenta el costo del transporte y mayores primas por seguros. A ello, se agrega la incertidumbre que la guerra genera en la logística, en términos que se están afectando las cadenas de suministro.
El repunte del dólar ha sido un gran obstáculo para los metales. En un entorno en que las tasas de interés se mantienen elevadas para combatir las presiones inflacionarias -impulsado por un crudo que saltó un 56%-, el costo de oportunidad de mantener metales que no pagan dividendos es hoy complejo para muchos portafolios.
La búsqueda de liquidez inmediata también arrastró el precio de los metales. Al respecto, el director de riesgo financiero de PwC Chile, Patricio Jaramillo, sostuvo que “las recientes caídas se explican por liquidaciones masivas, fortalecimiento del dólar y un cambio en expectativas de tasas, más que por una pérdida estructural del atractivo de los metales”.