La onza de oro al contado cerró hoy en el mercado de Londres en US$1.380, lo que representa una caída de 1,07% respecto a la jornada anterior, en medio de una racha de ventas al percibir los inversores que el metal ya no es necesario como valor refugio.
El oro se ha depreciado en torno a 14% en los últimos dos días, su mayor desplome desde 1983, según los expertos, después de que varios fondos de capital hayan decidido desprenderse de sus inversiones.
También influye en esta corriente bajista la posibilidad de que Chipre se vea obligado a vender sus reservas de oro para financiar parte de su rescate.
Paralelamente, la actual tendencia bajista del metal precioso ha abierto otro debate entre los bancos centrales, poseedores de 19% de las reservas de oro del mundo, que se plantean ahora comprar más aprovechando su bajo precio.
Los expertos esperan que, tras la volatilidad de los últimos días, el precio del oro, que lleva doce años de alzas culminados en un récord de us$1.921,15 la onza en septiembre de 2011, se corrija y se estabilice.