Por C. Cristino y M. Villena
La discusión sobre el sistema de pensiones se instaló incluso antes de que los precandidatos presidenciales comenzaran a hablar de propuestas. En 2012, mientras la Cámara de Diputados ingresó una moción para crear una AFP estatal, el Senado puso en marcha una mesa de trabajo respecto de las reformas que deberían hacerse al sistema.
Pero en un año que estará marcado por las elecciones, estos movimientos preocupan a los presidentes de los directorios de las distintas AFP, según consta en las cartas que dirigieron a los inversionistas en sus respectivas memorias de 2013. “La creciente discusión política y económica de las reformas al Sistema de Pensiones”, es uno de los mayores desafíos que afronta el sector, señaló Francesco Luigi Orelli, presidente de Planvital.
El principal temor de los ejecutivos es que la discusión sobre cambios al sistema se enfoque en factores que no contribuyan a una solución de fondo.
El diagnóstico correcto
José Antonio Guzmán, presidente de AFP Habitat, reconoce que existe una “creciente preocupación que plantea el bajo monto de las pensiones que está entregando el sistema, realidad reconocida en los ámbitos técnico, social y político”.
El presidente de Habitat plantea que entre las materias a discutir están la promoción del ahorro, el aumento en la edad de jubilación, el incremento en la tasa de cotización y la baja densidad de cotizaciones que están alcanzando los trabajadores.
Joaquín Cortez, presidente de AFP Provida, coincide en señalar que este tipo de propuestas merecen ser debatidas. Sin embargo, destaca que este tipo de modificaciones es “necesario abordarlas en conjunto con otras reformas que apuntan a una mayor flexibilidad del mercado laboral y a generar trabajos temporales”.
Y es que las administradoras ven en el mercado del trabajo la principal razón de las bajas pensiones, dadas por la baja densidad de cotizaciones de los trabajadores.
Este es el mismo tema al que apunta Hugo Lavados, ex ministro de Economía del gobierno de Michelle Bachelet, quien tras el cambio en la propiedad de AFP Cuprum, asumió como su presidente. En su carta a los accionistas afirma: “Los problemas en las pensiones que algunos han observado no pertenecen al ámbito de las AFP, sino que responden a características de nuestro mercado laboral...”.
En contra de
una AFP estatal
Sin embargo, más allá de las soluciones que plantean revisar los propios presidentes de las administradoras para aumentar las pensiones, hay una preocupación generalizada entre ellos respecto del tono que pueda tomar la discusión.
Las soluciones “requieren un entendimiento acabado de sus causas y un debate con altura de miras, que encuentre soluciones viables que ataquen directamente dichas causas y las diferentes realidades de los afiliados”, dice Guzmán.
Mientras, Cortez es más directo a apuntar su preocupación por iniciativas como la creación de una administradora dependiente del Estado. “Propuestas tal como la creación de una AFP estatal no tienen racionalidad por cuanto no apuntan a solucionar estos problemas (bajas pensiones) ni tampoco a mejorar la rentabilidad de los fondos”.
Al respecto, el presidente de Provida hace referencia a los sistemas de pensiones de reparto que existen en las economías desarrolladas, los cuales tras la crisis financiera que se desató en Europa en 2009, fueron puestos en cuestionamiento. “Se debe tener cuidado de no atentar contra las bases de un sistema que sigue probando que es exitoso en múltiples aspectos y de gran beneficio para la economía nacional”, escribió Cortez.
Hugo Lavados reafirma esta misma idea al escribir: “Pensamos que el sistema de previsión chileno es un excelente sistema, compuesto por un pilar solidario y dos pilares contributivos. Esa afirmación se ratifica aún más con el colapso de los sistemas de reparto, que en la mayor parte de los países se han hecho insostenibles”.