Los efectos de la crisis financiera internacional Europa los está sintiendo con fuerza. El sector que está siendo más afectado es el bancario, lo que no sólo se ha hecho sentir en sus necesidades de fondeo, sino también en los recursos que deberán levantar para cumplir con las nuevas exigencias de Basilea II.
En ese contexto, las entidades con operaciones a nivel global han visto un importante aumento del aporte que reciben de sus filiales en Latinoamérica y Santander es un ejemplo de ello.
A septiembre el beneficio atribuible al grupo proveniente de la región llegó al 45%, del cual el 25% viene de Brasil, país que a septiembre logró utilidades por US$ 2.633 millones, muy superiores, por ejemplo, a los
US$ 1.018 millones de Reino Unido.
Operaciones valiosas
Mientras la economía europea y global se desacelera, Latinoamérica sigue creciendo. Para Santander, acá se encuentran algunas de sus operaciones más valiosas, pero las nuevas regulaciones han generado la necesidad de capturar recursos para capitalizarse.
La entidad comunicó el martes pasado la venta de su filial en Colombia, por US$ 1.255 millones a Corpbanca; y al día siguiente remató en la Bolsa de Comercio de Santiago el 7,8% de la filial chilena con lo que recaudó US$ 949 millones.
En parte, Santander ya había anunciado que vendería activos. Y es que la entidad se puso la meta de llegar a un core capital de 10%, un punto porcentual sobre el 9% exigido por la Autoridad Bancaria Europea.
Consultado sobre si con estas últimas operaciones la entidad alcanzará los recursos para cumplir con sus ratios, el director de inversiones estratégicas de Santander España, Gonzalo Miláns, indicó que “todavía no hemos comunicado (si alcanzamos el capital requerido) pero nos ponemos en una situación confortable”.
Además, comentó que no se descartan nuevas ventas de activos, “pero creo que no tenemos ninguna necesidad de hacer una venta”. En todo caso, aún resta por saber lo que sucederá con Brasil, pues mantienen inscrita una línea de acciones para vender. Para Miláns, “hay un compromiso de free float de un 25% que se tiene que cumplir en un año y para eso tenemos total flexibilidad. Se hizo un registro en la bolsa americana de una cantidad de acciones, pero no se venderá todo, el objetivo es vender 3% en el plazo de un año”.
El plan para cumplir el objetivo incluye generar US$ 3.105 millones de capital y US$ 3.105 millones disminuyendo activos de riesgo y a través de la venta de activos.