Con el objetivo de evitar la pérdida de capacidad económica en la Región del Biobío tras los incendios forestales, el Gobierno y el sector privado establecieron un mecanismo de financiamiento para la reconstrucción de la infraestructura y la reposición de activos de más de 400 emprendedores afectados.
El modelo de colaboración establece que el Estado, a través del Gobierno Central y Regional, financiará el valor neto de maquinaria y bienes, mientras que el empresariado cubrirá el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los copagos asociados a los programas públicos. La estructura elimina las barreras económicas que habitualmente dificultan el acceso a los instrumentos estatales de fomento.
El esfuerzo conjunto tiene su origen en una mesa técnica conformada el 19 de enero por el gobernador regional, Sergio Giacaman, quien apuntó a la necesidad de recuperar la capacidad operativa de las comunas. “La reconstrucción no es solo vivienda, sino también recuperar todo el aparato productivo de las comunas afectadas. En ese contexto surge este fondo que busca cubrir lo que debería aportar cada uno de los emprendedores que fueron afectados", detalló.
Compañías como Nutrisco y Aclara fueron de las primeras en integrarse a la iniciativa, enfocando sus objetivos en la recuperación del empleo local y el respaldo tanto a negocios formalizados como informales en zonas críticas como Penco y Concepción.
La inyección de capital privado operará bajo el marco del Fondo Nacional de Reconstrucción, un esquema que otorga incentivos tributarios a las compañías y que fue utilizado con éxito tras el terremoto de 2010. Para garantizar la rapidez en la entrega de los recursos, la ayuda no tendrá un carácter concursable, sino asignación directa para la que se utilizará un catastro de damnificados, consolidado previamente por organizaciones como Sercotec, Corfo, Desafío Levantemos Chile y Ecosistema Biobío.
Este fondo colaborativo no actúa de forma aislada, sino que se integra y amplía el alcance de los $ 3.200 millones que el GORE Biobío ya había destinado a la reactivación productiva mediante Corfo.
Reacción temprana
Desde los gremios productivos de la región destacaron la capacidad de respuesta ante la emergencia, posicionando al sector privado como un socio estratégico del aparato estatal. El presidente de la Cámara de la Producción y del Comercio (CPC) Biobío, Álvaro Ananías, enfatizó que esta coordinación institucional permite canalizar los aportes de manera ordenada y eficiente, asegurando que el esfuerzo empresarial llegue efectivamente a los afectados y añadió que “cuando la región enfrenta una emergencia, la colaboración es nuestra mayor fortaleza. Seguiremos articulando, apoyando y acompañando con responsabilidad y compromiso por el Biobío”.
En la misma línea, el presidente de Irade, Nelson Donoso, valoró la rápida articulación de las firmas locales, las cuales ya se encuentran movilizando recursos y equipos para acelerar el proceso de recuperación del aparato productivo. “Esta emergencia confirmó que el sector privado no solo dona, sino que se organiza, se articula y actúa como un socio estratégico del gobierno para levantar a los emprendedores y evitar la pérdida de capacidad económica en la región”, señaló.