La eventual manipulación de datos ambientales en la Refinería Aconcagua de ENAP, en Concón, abrió un nuevo flanco en una zona históricamente tensionada por episodios de contaminación. El directorio de la estatal anunció acciones legales y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) inició una investigación para esclarecer si se entregó información falsa sobre niveles de emisiones en el marco del plan de descontaminación que rige en Concón, Quintero y Puchuncaví.
En este contexto, el alcalde de Concón, Freddy Ramírez, fijó su posición frente a los antecedentes conocidos y adelantó un endurecimiento del rol municipal.
- Cómo evalúa que se detecten posibles irregularidades en datos ambientales en una zona como Concón, que convive con actividad industrial hace años?
- Bueno, esta declaración pública que ha hecho ENAP y los anuncios respecto a querellas criminales a propósito de la manipulación de datos, nos preocupa y nos parece un hecho extremadamente grave. No nos equivocamos al decir que efectivamente teníamos antecedentes al respecto y esos fueron ratificados hoy día a propósito de esta misma declaración hecha por el directorio de ENAP.
- ¿Cree que hoy existen garantías suficientes para confiar en la información ambiental que reportan las empresas en la comuna?
- Por supuesto que hoy día este tipo de situaciones marcan inmediatamente un punto de desconfianza. Nosotros lo que esperamos por el bien de la comunidad, de las vecinas y vecinos y por supuesto, el cuidado del medio ambiente, es volver a confiar y para eso exigiremos transparencia, claridad en los datos y que ENAP nos dé cuenta de lo que estaba ocurriendo.
- Qué medidas concretas adoptará el municipio para reforzar la fiscalización ambiental tras este caso?
- Nosotros después de esto tomaremos un rol mucho más activo del que hemos tenido. Exigiremos mucho más a las empresas del sector y también a las empresas del Estado, como ENAP. Y acá lo que cabe es sentarnos a conversar, construir las confianzas para la comunidad y que la norma ambiental se cumpla a cabalidad.
- ¿Este tipo de casos refuerza la idea de que el modelo de control ambiental en la zona está fallando?
- Lo que hay que hacer es una revisión completa de este modelo. Por eso pediremos reuniones urgentes a la Seremía de Medio Ambiente, a la Superintendencia y a todos los organismos que correspondan, de tal manera de poder establecer protocolos claros.
- ¿Qué información concreta puede entregar hoy el municipio frente a estos hechos?
- Queremos saber si la manipulación de datos ha afectado, por ejemplo, las emisiones o lo que nosotros tenemos como emisiones dentro de la comuna. Si esto ha afectado, por ejemplo, los temas de salud de la población y, por supuesto, cuando tengamos esa información podremos entregar una postura mucho más completa y tomaremos las medidas necesarias.
Las declaraciones del jefe comunal se dan en medio de un proceso que podría escalar en responsabilidades administrativas y judiciales, y que vuelve a poner presión sobre los sistemas de control ambiental en una de las zonas industriales más sensibles del país.