El Presidente José Antonio Kast sorprendió a la industria salmonera cuando este martes apareció en la feria más grande del sector, Aquasur, a pocas horas de que el Gobierno comunicara históricas alzas en las bencinas.
Pero ese día, en los galpones ubicados en la ruta entre Puerto Montt y Puerto Varas, había otra persona que se robaba las miradas de ejecutivos y empresarios de la industria acuícola, que exporta casi el 40% de sus salmones a EEUU y sigue especialmente atenta lo que ocurra con los aranceles y los nuevos requisitos de la autoridad sanitaria estadounidense (el FDA) para la importación de salmones. El embajador de la administración Trump en Chile, Brandon Judd, fue, de hecho, una de las primeras personas en llegar al evento.
Acompañado de su esposa, AnnaMarie, se presentó una hora antes de que iniciaran las actividades oficiales y conversó con DF MAS de su mirada del nuevo Gobierno y de la situación de las relaciones entre Chile y EEUU luego de la bullada polémica por el cable a China que se desató en las últimas semanas de la administración de Gabriel Boric.
Poco acostumbrado al frío de la Región de Los Lagos, pero sí a las respuestas directas, Judd no escondió que la mirada de la administración Trump sobre Chile cambió en 180 grados.
- Está en una feria de salmoneros, le van a preguntar por los aranceles que EEUU impuso sobre el sector. ¿Habrá cambios?
- No lo sé, pero lo que sí sé es que Chile tiene los aranceles más bajos del mundo, por lo tanto, en lo que respecta a la competencia, mientras los aranceles sean iguales o inferiores a los de los demás países, eso no tiene impacto. Si fueran más altos, obviamente impactaría, pero ahora el impacto en el sector es muy reducido. Y por supuesto, estamos analizando los aranceles. Estamos muy ilusionados por trabajar con el Presidente Kast, en ver cómo va a evolucionar esta relación.
- Más allá del salmón, exportadores de vino, frutas y otros han expresado su preocupación por la pérdida de competitividad que podrían traer los aranceles. ¿No ve esa pérdida?
- Bueno, ciertamente cuando los exportadores chilenos compiten con la industria estadounidense, va a haber un impacto, pero cuando compiten con otros países con los mismos aranceles, es muy menor. Y, de nuevo, los aranceles todavía están siendo negociados. No se han fijado y las conversaciones siguen su curso y esperamos que se establezcan las mejores condiciones posibles para Chile.
- Dijo que esperan trabajar con el Presidente Kast, ¿su llegada trae cambios para las relaciones con Chile?
- Ciertamente, cuando buscamos socios, buscamos aquellos que compartan nuestras convicciones. Cuando trabajamos con personas que comparten las mismas convicciones, resulta mucho más fácil colaborar con ellas. Por eso, estoy convencido de que la relación entre Chile y EEUU va a mejorar considerablemente. Y a medida que mejore, surgirán más oportunidades económicas, que traerán más prosperidad a Chile. Cuando llegué aquí, una de las primeras cosas de las que hablé fue de atraer más inversión a Chile y, parte de ello, es la confianza que las empresas estadounidenses tengan en el gobierno chileno.
- Usted ha tenido una agenda de muchas reuniones con esas empresas, ¿ve un cambio en sus expectativas con el Presidente Kast?
- Absolutamente, estamos viendo más confianza. Mientras haya confianza de que las reglas no van a cambiar de un día para otro, va a haber más inversión entrando a Chile. La otra cosa en que tenemos confianza es que la administración Kast va a agilizar mucho la tramitación de permisos, que es una de las razones por las cuales algunas compañías de EEUU han sido reacias a invertir en Chile, porque el proceso es muy largo.
El cable de la discordia
- Las relaciones entre ambos países claramente se tensaron por la controversia del cable a China…
- Por supuesto.
- ¿Eso ha quedado zanjado?
- Creo que no se han debatido suficiente los matices del tema del cable. La razón por la que hubo controversia, es porque Chile ha pedido a EEUU que sea un socio en el intercambio de inteligencia. Y la única forma en que podemos ser un socio en ese intercambio es si tenemos confianza en que la información que compartimos va a estar protegida. Con ese cable, no había confianza, las normas chinas son muy claras. Y, cuando analizamos eso, nos preguntamos si podíamos o no ser el socio que Chile nos pidió que seamos, teníamos que tener esa confianza. En ambos sentidos, Chile tiene que confiar en EEUU y viceversa. Por esto, sin duda creo que el Presidente Kast va a analizar las cosas desde el punto de vista de la seguridad nacional y, cuando lo haga, estoy seguro de que podremos seguir colaborando con él. No sé cuál será su decisión sobre el cable, pero sí me consta que lo analizará desde esa perspectiva.
- En el cambio de mando usted dijo que asume que el cable chino se había acabado.
- Lo asumo, porque no creo que el Presidente Kast vaya a renunciar a la soberanía de Chile y ese cable supone una pérdida de soberanía, porque Chile no habría sido parte de esas decisiones (de China respecto al uso de los datos). Así, sería lo mismo que pasó con el Puerto de Chancay (en Perú), o lo que representaba el proyecto astronómico (el radiotelescopio) en Argentina. Por eso creo que el proyecto ha llegado a su fin.
-Una pregunta que quedó abierta es por qué se revocaron las visas al exministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, al exsubsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y a su exjefe de gabinete Guillermo Petersen, si habían cancelado la aprobación del cable.
- Tuvieron la oportunidad de decirnos eso y no lo hicieron. Me reuní con el ministro Muñoz y le pregunté específicamente en qué punto del proceso se encontraban y no quiso decírmelo. Luego, hubo una llamada desde Washington DC con el ministro y tampoco quiso decirlo. Nos estaban ocultando todo y eso no se hace cuando se comparte información de inteligencia. Así que nos preguntamos: “¿están siendo sinceros con nosotros?” Y no lo estaban siendo, así que tomamos medidas concretas.
- ¿Entonces pueden recuperar sus visas?
- La razón por la que revocamos los visados es para tratar de cambiar un comportamiento. Sin duda, si el ministro Muñoz nos demuestra que va a ser un buen socio para nosotros, existe la posibilidad de que recupere su visa. La decisión es suya, está en sus manos, y si hace lo necesario para garantizar nuestra seguridad nacional, tendrá la oportunidad de recuperarla.
“Para que sigamos siendo socios, tenemos que confiar en que las infraestructuras críticas no se van a ceder a otro país”
- La controversia reabrió la discusión acerca del rol de nuestro país. ¿Espera que Chile tome una posición más firme del lado de EEUU o se acepta que China sea su principal socio comercial?
- Reconocemos que China es un socio muy relevante para Chile. Cuando hablamos de seguridad nacional, nos referimos a la infraestructura crítica, a la soberanía. Lo que no queremos ver es otra Venezuela, otra Cuba. Cuando los países ceden infraestructura, ceden soberanía. Queremos democracias fuertes, porque permiten que la gente prospere. Entendemos que Chile necesita ser un país independiente y trazar su propio destino y, mientras ese destino esté en consonancia con el de EEUU, podemos colaborar.
Es lo mismo al revés. Chile mirará a EEUU y dirá, “si no va a ser un buen socio, entonces buscaremos otros” (...) Cuando se cede soberanía, se hace más difícil cooperar en el ámbito militar, en la lucha contra la delincuencia. Y el socio número uno de Chile para combatir la delincuencia es EEUU. Para que sigamos siendo socios, tenemos que confiar en que las infraestructuras críticas no se van a ceder a otro país, que luego se volverá en nuestra contra y perjudicará nuestra seguridad nacional.
- ¿Pero dónde dibujan la línea roja? Por ejemplo, en la transmisión eléctrica, China tiene una presencia muy relevante y es probable que la incremente, llegando a controlar la principal empresa del sector (Transelec). ¿Eso es un problema?
- Lo que miramos es la situación actual y el futuro. Sabemos que China es propietaria de la gran mayoría de las redes eléctricas aquí en Chile. Pero eso ocurrió antes de nuestra nueva estrategia de seguridad nacional. Así que lo que estamos haciendo es analizar lo que están haciendo los países de cara al futuro. Lo que pasó en el pasado, quedó en el pasado. ¿Pero qué estamos haciendo de cara al futuro?
Visa waiver: “en este momento no está en peligro”
- Con todo, ¿cree que la controversia del cable dejó dañada esa sociedad entre Chile y EEUU?
- Las relaciones no se dañarán mientras haya honestidad. La revocación de visas fue porque las autoridades no estaban siendo honestas con nosotros y esperamos que exista esa honestidad mutua entre los gobiernos.
- En ese minuto dijo que la continuación de la visa waiver dependía de las acciones de Chile.
- Cuando un Gobierno no es sincero con nosotros, sobre todo respecto a un programa de seguridad -y hay que recordar que la exención de visados, es un programa de seguridad-, entonces los programas corren peligro. En este minuto confiamos en el Presidente Kast y su gobierno, así que en este momento, la visa waiver no está en peligro. Si las cosas hubieran avanzado de otra manera, estaría en peligro.
Hay que recordar que el intercambio de información es bidireccional. Si a Chile le preocupara que su información de inteligencia pudiera acabar en manos de organizaciones criminales por ser facilitada a EEUU, no nos proporcionaría esa información. Lo mismo ocurre al revés. No podíamos controlar el contenido de ese cable y nuestra información corría peligro, por eso la visa waiver estaba potencialmente en riesgo.
- O sea, ¿EEUU perdió confianza en la administración Boric?
- Sí, eso es correcto.
- ¿Y la confianza en el país ya se recompuso?
- Tenemos confianza en que el Presidente Kast se tomará muy en serio las cuestiones de seguridad en Chile y que tomará las medidas necesarias para reducir la delincuencia y garantizar la seguridad de los chilenos.
Socios y vecinos
Judd no titubea en sus advertencias por materias de seguridad: “Llevo aquí muy poco tiempo y no he dejado de oír hablar de actores extranjeros malintencionados cometiendo delitos en Chile. No provienen de EEUU, vienen de países que causan un gran daño. Por eso no podemos facilitar información a un país en el que operan extranjeros malintencionados”.
- El gobierno de Kast también ha puesto en el centro el combate a la inmigración ilegal, similar al actual gobierno de EEUU. ¿Van a asistir a Chile en el manejo de flujos migrantes?
- Estamos trabajando en ello ahora mismo, elaborando una serie de memorandos de entendimiento que permitirán al gobierno de Kast detectar a las personas y el contrabando que entra a Chile. También estamos trabajando para poder ayudar a la administración a expulsar a las personas que están en el país sin autorización. Creemos que vamos ser socios de esta administración en este ámbito.
- La administración Trump también se ha involucrado en materias de seguridad en Ecuador, Colombia, Venezuela… ¿hay un mayor interés en la región? ¿Por qué?
- Es cierto, hay un gran interés por Centroamérica, México y Sudamérica. El Presidente Trump ha reconocido que somos vecinos y, como vecinos, deberíamos ayudarnos mutuamente. EEUU quiere ayudar a sus vecinos y esperamos que quieran ayudarnos a cambio.