En un encuentro articulado por el ex dirigente estudiantil de la Universidad de Santiago, Camilo Ballesteros, la ex presidenta y actual aspirante a La Moneda por el Pacto Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, se reunió ayer con 120 líderes escolares y universitarios que fueron protagonistas del movimiento estudiantil entre los años 2005 al 2012, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Santiago.
La idea del encuentro fue garantizar que las propuestas de educación gratuita y de calidad que ha pronunciado la ex directora de ONU Mujeres serán cumplidas de ser electa presidenta en noviembre próximo. “Los jóvenes, los dirigentes estudiantiles han sido una fuerza social muy importante en nuestro país que ha permitido que una reforma a la educación cuente hoy en día con un gran apoyo social y político”, señaló Bachelet a la salida del encuentro.
Hasta el lugar, además de Ballesteros, llegaron las actuales candidatas a diputadas del PC, Karol Cariola y Camila Vallejo, y el líder de la Juventud del Partido Socialista, César Valenzuela, entre otros dirigentes.
“Aquí hay líderes estudiantiles desde el año 2005 al 2012. Muchos de ellos marcharon en las calles recordándome -por decirlo de alguna manera- con carteles”, afirmó la ex jefa de Estado, quien agregó que en el encuentro desde ambos lados se habló “con franqueza y también con la verdad”. Es más, Bachelet comentó que “les he contado cosas que tal vez ellos no sabían”.
Pese a ello, la ex presidenta valoró el petitorio levantado desde 2011 por los estudiantes y recalcó que “estamos viviendo un momento histórico en que podemos hacer lo que Chile necesita. Cuentan con mi voluntad para aquello y tenemos que seguir trabajando para que podamos hacer esta reforma educacional y otras grandes reformas para que sean una realidad en los próximos gobiernos”.
En ese sentido, Bachelet recordó que el movimiento estudiantil fue capaz de levantar una demanda nacional legítima. “Esto ahora hay que hacerlo realidad (...) nuestro proyecto va a garantizar el derecho a la educación superior en términos de acceso y calidad para todos los estudiantes. Esto marca una diferencia fundamental con lo que ha sido hasta ahora la educación en Chile: ya no sólo estará garantizada la libertad de enseñanza, sino su calidad y su acceso”.
Por ello, reiteró otro de los mensajes más difundidos desde que llegó a Chile: la necesidad de obtener la mayor cantidad de doblajes posibles en las elecciones parlamentarias para que así los futuros legisladores se comprometan a llevar adelante las reformas tributaria y educacional.