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Christian Blanche, presidente de la Comisión Tributaria de la CPC: “Nunca hay una oportunidad para hacer una reforma tributaria, pero esta es la peor”

El abogado afirma que a “estas alturas, un alza del impuesto corporativo debiera estar fuera de la mesa”.

Por: Sebastián Valdenegro | Publicado: Miércoles 5 de abril de 2023 a las 04:00 hrs.
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Foto: Julio Castro
Foto: Julio Castro

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El abogado Christian Blanche es una de las voces más escuchadas en materia de impuestos por parte de los empresarios chilenos. Muestra de ello es que es uno de sus representantes en los diálogos convocados por Hacienda, en su rol de presidente de la comisión tributaria de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).

“Para mí con un diálogo social de menos de seis meses es imposible tener un pacto fiscal. Si uno quiere superar el impasse del rechazo de la idea de legislar en la Cámara y poner financiamiento para otros fines, estas tres semanas pueden servir, pero eso no es un pacto fiscal”.

- ¿Cómo ha sido el proceso de diálogos tributarios hasta ahora?

- Cuando nos invitaron, le presentamos una carta al Gobierno donde le explicamos que nos parecían inconvenientes los tiempos establecidos para sacar esto adelante. Discutir sobre los principios y aspectos generales de un pacto fiscal, ni siquiera una reforma tributaria, que incluye deuda pública, en tres semanas lo vemos como imposible. Lamentablemente, no recibimos acogida de eso. Lo mismo nos parece también respecto a los principios que se están discutiendo, ya que no son principios que se hayan llegado a consenso en las mesas.

Nosotros estamos esperanzados que este diálogo sea fructífero, porque se ha invitado a un grupo bastante amplio de la ciudadanía a participar, y esperamos que en las mesas y, posteriormente, en el informe se reflejen las discusiones que se han llevado a cabo.

- ¿Cuál sería un plazo razonable para discutir el nuevo pacto fiscal?

- Para mí con un diálogo social de menos de seis meses es imposible tener un pacto fiscal. Si uno quiere superar el impasse del rechazo de la idea de legislar en la Cámara y poner financiamiento para otros fines, estas tres semanas pueden servir, pero eso no es un pacto fiscal, que tiene que abordar cuáles son los principios y necesidades.

- La OCDE compartió un duro diagnóstico sobre la carga tributaria de Chile, advirtiendo que es baja independiente del criterio de medición. ¿Usted coincide?

- Ahí le preguntamos a la OCDE cuál es el nivel de informalidad que tienen los países OCDE. Es la mitad de la que tiene Chile. El problema de la informalidad en Chile es grave, no solo a nivel de sectores productivos, sino también entre la población migrante en el país, que llegan con visas a Chile pero están sin cotizaciones, sin seguridad social o con empleadores que no están inscritos en el SII.

- La reforma rechazada incorporaba medidas en pro de formalizar a contribuyentes.

- Por ejemplo, se podría establecer un impuesto negativo. Otorgarle a los contribuyentes de escasos recursos que ellos puedan comprobar con su boleta los gastos que tienen y después el Estado se los devuelva. Pero el foco ahí debe ser incentivar la formalidad.

- Entiendo que el diagnóstico de la OCDE les generó mucho ruido.

- Hay un primer tema que se despejó, que una vez descontadas las cotizaciones para la seguridad social, la brecha es un 4,4% del PIB, no el 6,5% que se hablaba antes. Ese 4,4% hay que ajustarlo en relación al nivel de ingresos que tenían los países de la OCDE que son similares al de Chile hoy. Ahí la brecha se reduce a cerca de 2%, 2,6% del PIB. Y si miramos los nuevos impuestos correctivos y el royalty a la minería, tenemos 1% más del PIB que se reduce la brecha. Si a eso sumamos el control a la evasión y la elusión, tenemos 1,6% del PIB y ya estaríamos en el promedio de la OCDE.

- Pero suena a que no sería necesaria una reforma tributaria.

- El mundo y Chile están viviendo una situación económica complicada. Es cierto que siempre se dice que nunca hay una oportunidad para hacer una reforma tributaria, pero esta es la peor oportunidad.

Primero, porque las brechas con la OCDE ya no son tan grandes y que incluso se van a acortar con otros impuestos que van en forma paralela. Creemos que la mayor recaudación que requiere el país es con crecimiento económico. Si no hay crecimiento económico, no vamos a tener mayor empleo, mayor inversión ni mayor carga tributaria, independiente que suban las tasas.

En segundo lugar, el combate a la evasión y la elusión nos parece fundamental. Toda la informalidad genera una competencia desleal al comercio establecido. También considero importante el combate a la evasión y elusión en precios de transferencia, así como la aplicación de la Norma General Elusiva, que hoy vemos que se está llevando 70 casos a tribunales.

- En cuanto a los instrumentos, ¿reiteran su solicitud de que el impuesto a la riqueza y a los impuestos diferidos no sean parte de la nueva discusión?

- Estamos absolutamente en contra del impuesto al stock. Sí estamos de acuerdo que haya un impuesto a la utilidad, pero no al stock, porque eso desincentiva el ahorro y la inversión. Dicho lo anterior, la desintegración, el impuesto a las utilidades retenidas y el impuesto a la riqueza no debieran estar en la mesa. Y sí buscar otros instrumentos.

- ¿Y el alza del impuesto corporativo como compensación?

- A estas alturas del partido, un alza del impuesto corporativo debería estar fuera de la mesa, porque no estamos en condiciones de seguir cargándole a las empresas tasas más altas.

- ¿Entonces?

- Por ejemplo, Matías Acevedo dice que tenemos un punto del PIB en royalty e impuestos verdes; 1,5 puntos del PIB en exenciones que se podrían eliminar o modificar; 1,6% en combate a la evasión y la elusión. Estamos hablando de 4,1% del PIB. ¿Para qué inventar la rueda en esto?

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