El Gobierno promulgó este jueves, desde La Moneda, la ley que establece un paquete de medidas paliativas para suavizar el impacto de la subida histórica del precio de los combustibles, de más de $ 380 en promedio por litro para las gasolinas, y de $ 580 para el diésel.
En primer lugar, se establece un fortalecimiento del mecanismo de estabilización de la parafina, mediante ajustes en su fórmula de cálculo y la facultad de incrementar el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) hasta en US$60 millones. Esto permitirá mantener su precio en niveles similares al promedio observado en febrero, evitando que continúe reflejando las alzas recientes derivadas del escenario internacional y resguardando el acceso a la calefacción durante los meses de otoño e invierno.
Asimismo, se crea un bono mensual de $100.000, por un período de hasta seis meses, destinado a propietarios de taxis, colectivos y transporte escolar, con el fin de mitigar el impacto del alza de los combustibles en los costos de operación y evitar que estos se traspasen a las tarifas que pagan las personas. Este beneficio considera como universo a los transportistas inscritos en los registros correspondientes al 24 de marzo, incorporando además a quienes operan en zonas transfronterizas como Arica-Tacna.
Adicionalmente, se contempla el congelamiento de las tarifas del transporte público en la Región Metropolitana, junto con el fortalecimiento de los recursos destinados al transporte en regiones, de manera de contener alzas y proteger la movilidad en todo el país.
En materia de financiamiento, el proyecto establece un ajuste transitorio al mecanismo que permite a ciertas empresas recuperar el impuesto específico al diésel, equiparándolo al régimen aplicable al transporte de carga. De esta forma, se reduce parcialmente el nivel de beneficio vigente para contribuyentes no transportistas, contribuyendo a financiar estas medidas de apoyo. Esta disposición excluye expresamente a las Pyme, las que mantienen el tratamiento actual.
Luego de la ceremonia de firma, el Presidente de la República, José Antonio Kast, aludió al programa de medidas, que calificó como “la respuesta a una emergencia, que se vio complicada porque el Fondo de Estabilización de los Precios del Petróleo estaba con un saldo muy bajo, US$ 5 millones no nos permitía ir a ayudarle a las personas más necesitadas”.
Sobre el proyecto, el jefe de Estado enfatizó que se busca mitigar “esta situación lamentable que hemos vivido producto de una guerra que no buscamos”. Además, reveló que en paralelo, están “buscando otras alternativas para ir en beneficio de los chilenos más necesitados y de la clase media”.
En adición, el Presidente destacó que el Congreso dio “su aprobación unánime (al paquete de medidas) en algunos casos y eso habla bien de nuestra institucionalidad”.
Kast participó de la ceremonia junto a los ministros de Interior, Claudio Alvarado; de Hacienda, Jorge Quiroz; de Energía, Mónica Rincón; de Transportes, Louis de Grange; y de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot.
Quiroz, posterior a la firma del documento, señaló que este "permite incluir aspectos de mitigación en el precio de la parafina", cuyo cayo valor espera que baje "a no más tardar del próximo lunes".
El titular de Hacienda subrayó que el aumento en el precio de los combustibles "tiene un impacto por una sola vez (en la inflación), pero recordemos que en el largo plazo la inflación es un fenómeno monetario", afirmando que es el Banco Central "quien tiene la palabra en esta materia".
En la misma instancia, Quiroz se refirió a la intención de parlamentarios de la oposición de proponer un nuevo retiro del 10% de los fondos previsionales. "Quiero recordar que las prerrogativas presidenciales del Ejecutivo en esa materia son absolutamente claras y vamos a siempre velar por el cumplimiento de la Constitución y el imperio de la ley" afirmó, evidenciando que un proyecto de esta naturaleza solo puede ser presentado por el Presidente y no por parlamentarios.
Expresión metafórica
El Presidente, también aprovechó la instancia para abordar el traspié de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), que el martes publicó una serie de piezas gráficos donde indicaba que el Estado estaba “en quiebra”.
"Yo les pediría que nos concentremos en lo importante, en los hechos que nos sacan adelante las dificultades. Podemos tener grandes debates sobre un concepto, pero eso no va a solucionar el problema de los chilenos", señaló Kast, en su primera referencia a la polémica.
Otro que se desmarcó del concepto fue Quiroz. El jefe de la billetera fiscal aseveró que “la opinión de comunicaciones siempre la he entendido como una expresión más bien metafórica, pero desde mi perspectiva quiero decir que nunca he usado esa expresión”.