El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) rechazó la demanda presentada por Eléctrica Puntilla e Hidromaule en contra de la Comisión Nacional de Energía (CNE) por infracción al artículo 3 del Decreto Ley Nº211 al otorgar a las empresas de generación que operan con gas natural licuado regasificado (GNL) la denominada condición de inflexibilidad.
Esta última, contenida en la "Norma Técnica para la Programación y Coordinación de la Operación de Unidades que utilicen GNL Regasificado", la cual fue aprobada por la CNE el 23 de agosto de 2026 y luego modificada en 2019 y 2021.
En el escrito, de 102 páginas, al que tuvo acceso DF, el TDLC concluye que la decisión de la CNE de ejercer su potestad de dictar la Norma Técnica GNL, en sus diversas versiones, "es razonable y no da lugar a una infracción a la legislación de protección a la competencia".
"Mientras la dictación de la norma es consistente con el objetivo de la CNE y con el diagnóstico que la originó, no se advierte que haya sido manifiesto que se produciría un riesgo sustancial a la competencia mediante su dictación, y que los riesgos que sí se avizoraron, podrían haberse mitigado con acciones distintas", se indica.
Junto con asegurar que se demostró que la elaboración de la norma técnica contó con diagnósticos técnicos en los que se planteaba la necesidad de adoptar medidas para perfeccionar el sistema de despacho, de modo de reconocer el costo económico del GNL, insumo relevante para la seguridad energética y que estaba siendo usado en un nivel inferior al deseable socialmente, conforme al diagnóstico de la CNE, se recalca que no se acreditó que se haya discriminado arbitrariamente en favor de generadoras en base a GNL ni facilitado abusos explotativos o exclusorios".
Respecto de los efectos actuales o potenciales a la competencia derivados de la condición de inflexibilidad, el organismo sostiene que "no es posible concluir" que las caídas en el precio spot que pudieron acreditarse, hayan sido causadas por un mal uso de la norma; y que una parte significativa del vertimiento de generadoras ERNC haya sido producido por un mal uso de la norma, lo que, además, sólo podría haber ocurrido bajo el funcionamiento de la norma técnica de GNL de 2019.
En esa línea, en cuanto a los riesgos relacionados con la aplicación de la norma técnica, se afirma que "es posible concluir que éstos fueron identificados por la autoridad, que generó los mecanismos razonables para abordarlos".
"Dichos mecanismos, cuando se identificaron señales de un uso mayor al excepcionalmente previsto, fueron perfeccionados por parte de la CNE, sin que se diera lugar a riesgos sustanciales que hayan impedido, restringido o entorpecido, o tendido a generar efectos adversos a la libre competencia, y la razonabilidad de su actuación al analizar la consagración de la Norma Técnica en el tiempo", se detalla.
El TDLC rechazó sin costas la demanda por -según explicó- haber tenido un motivo plausible para litigar.
Así las cosas, este podría ser el capítulo final de una extensa trama que comenzó en 2021, aunque la tensión venía un año antes.