Por M. B.
Pesquera Coloso, ligada a la familia Lecaros Menéndez, informó ayer a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) que Sergio Urrejola Monckeberg aceptó ser el árbitro en las diferencias que tiene con sus socios en Orizon, las pesqueras Eperva e Igemar
-ligadas al grupo Angelini- por la valorización del 20% de dicha firma que venderá Coloso.
El arbitraje se activaría debido a que Eperva e Igemar calculan que el 20% de Orizon vale unos US$ 39,105 millones. Coloso, en tanto, calcula que valdría unos US$ 53,969 millones. Respecto de la diferencia de valorización, Coloso explicó que “no cuenta con mayor detalle del cálculo que han realizado Igemar y Eperva, el que en todo caso no se ajusta a lo pactado por las partes”, dijo a la SVS.
Respuesta a la SVS
En otra comunicación, Coloso respondió a las consultas que le hiciera la SVS sobre los procedimientos que utilizó para evaluar y determinar el deterioro de la inversión en Orizon.
Lo primero que explicó es que la inversión que tienen en Orizon “está deteriorada porque su importe en libros al 31 de marzo de 2013 excede a su importe recuperable”.
Según la compañía, el valor original del 20% de Orizon que puso a la venta es de US$ 72,15 millones, a los cuales aplicó un descuento por concepto de deterioro del activo de US$ 18,18 millones, llegando a los US$ 53,97 millones. Todo esto considerando que el valor libro al 31 de marzo, de la inversión (es decir el 40% que tiene en Orizon) es de US$ 144,3 millones.
Respecto de los fundamentos para llegar a estos indicios de deterioro, Coloso señaló, que “durante los últimos años se ha observado una tendencia de caída de las capturas disponibles en la industria centro-sur pelágica, que se ha compensado parcialmente con mejores precios”, dijo.
En segundo término, citó que “los flujos netos de efectivo reales, o resultados, derivados de la operación del activo, son significativamente inferiores a los presupuestados”. Finalmente, también argumentó que “los volúmenes de captura son esencialmente variables, sujetos a cambios oceanográficos y normas regulatorias, elementos que han estado presente en el último tiempo, afectando el negocio”.
Debido a estos factores, dijo Coloso, se estimó pertinente ajustar el 20% remanente con que se quedarán en Orizon y se consideró aplicar el mismo valor al porcentaje hoy en venta. Así las cosas, este valor razonable, agrega la firma, sería el precio que se recibiría por vender la inversión.