China ordenó a Meta deshacer su adquisición por US$ 2 mil millones de la aplicación de inteligencia artificial (IA) Manus, en medio de la competencia entre Washington y Beijing por dominar esta tecnología emergente.
La decisión marca una intervención extraordinaria en una etapa avanzada por parte de Beijing, que involucra a dos empresas no chinas. Meta ya había comenzado a integrar software de Manus, que fue fundada en China pero trasladó su sede a Singapur el año pasado.
No estaba claro cómo podría deshacerse la adquisición en una fase tan avanzada. Una persona informada sobre la decisión de Beijing señaló que el anuncio podría estar destinado principalmente como una advertencia para acuerdos similares en el futuro.
La persona afirmó que el gesto fue “bastante duro y conlleva una fuerte intención de detener acuerdos posteriores (como Manus). En la práctica, es difícil deshacer una operación ya concretada, por lo que se trata más de advertencias verbales sobre acuerdos similares y de construir (apalancamiento) antes de la cumbre Xi-Trump”.
El anuncio se produce antes de una esperada cumbre el próximo mes entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, en la que los líderes abordarán tensiones de larga data en materia comercial.
Los reguladores comenzaron a investigar en enero si las normas de inversión de China habían sido vulneradas por la adquisición de Manus por parte de Meta, con sede en Silicon Valley, cuyos sistemas de IA autónoma pueden ejecutar tareas complejas.
La poderosa Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC, por sus siglas en inglés) de China señaló el lunes que prohibirá la “inversión extranjera” en Manus y que, conforme a la ley, ha “exigido a las partes pertinentes cancelar la transacción de adquisición”.
Para revertir el acuerdo en esta etapa, Meta podría verse obligada a escindir su adquisición hacia un nuevo comprador, venderla nuevamente a sus antiguos inversionistas o encontrar nuevos respaldos. Cualquier proceso de este tipo sería complejo, ya que Meta ya ha integrado Manus en algunas de sus herramientas, según reportó el FT.
Un portavoz de Meta señaló: “La transacción cumplió plenamente con la legislación aplicable. Anticipamos una resolución adecuada de la investigación”.
Manus permite a los usuarios crear y ejecutar “agentes” de IA personales capaces de llevar a cabo tareas complejas de forma independiente, gestionar archivos y crear software.
El creador original de la compañía, la startup de IA Butterfly Effect, fue fundada en China en 2022. El año pasado, trasladó su sede y equipo principal a Singapur tras una ronda de financiamiento liderada por la firma de capital de riesgo estadounidense Benchmark Capital.
En pocos meses, Meta se movió para adquirir la aplicación de IA, como parte de los costosos esfuerzos de la matriz de Instagram y WhatsApp por ponerse al día con OpenAI y Google en inteligencia artificial. El acuerdo por US$ 2 mil millones fue anunciado en diciembre y se cerró a comienzos de este año.
Restricciones e intervención china
La actual ficha de “Manus from Meta” en la App Store de Apple aún describe a la entidad singapurense de Butterfly Effect como la desarrolladora del software.
Múltiples reguladores chinos han revisado la operación, incluida la NDRC, el Ministerio de Comercio y el organismo antimonopolio del país, informó el FT este mes.
Beijing ya había calificado la adquisición como un intento “conspirativo” de vaciar la base tecnológica del país.
Funcionarios habían examinado el acuerdo utilizando una serie de herramientas, desde normas de control de exportaciones hasta leyes de inversión extranjera y competencia, señalaron las fuentes.
En marzo, Beijing restringió la salida del país de dos cofundadores de Manus mientras se revisaba la operación.
Manus se describe como un “motor de acción” capaz de “extender el alcance humano”. Se lanzó en marzo de 2025, apenas dos meses después del debut de DeepSeek con un potente modelo de código abierto capaz de “razonar”, lo que generó alarma entre inversionistas tecnológicos estadounidenses por los avances de China en IA.
La aplicación Manus fue una precursora temprana de OpenClaw, que este año ha irrumpido tanto en Silicon Valley como en China. Ambos van más allá de herramientas como ChatGPT de OpenAI, que se centra principalmente en procesar información y responder preguntas.
La adquisición de Manus representa el segundo gran acuerdo en el que Beijing ha intervenido, tras la venta por parte de CK Hutchison de 43 puertos globales -originalmente incluyendo dos en Panamá- a un consorcio respaldado por BlackRock.
En ese caso, las autoridades presionaron para que el comprador incluyera también a un grupo chino, aunque esa operación aún no se ha cerrado.