La acción de Intel volvió a instalarse este lunes en zona de máximos y superó nuevamente la barrera de los US$ 85 por papel, en un movimiento que elevó su valor de mercado a más de US$ 427 mil millones.
El salto se produce tras presentar resultados y dar cuenta de perspectivas muy por encima de lo esperado.
"Esta semana la estrella ha sido, sin duda, Intel", comentó Renta 4, explicando que la cotización de Intel empezó a dibujar a partir de agosto de 2025, cuando el gobierno norteamericano decidió tomar un 10% del capital de la empresa.
"Desde ese momento, Intel ha multiplicado por más de cuatro veces su valor, y desde el 1 de enero de este año 2026, Intel sube 124%. Quedan lejos los mínimos del 8 de abril de 2025, cuando llegó a bajar hasta US$17,6 por acción en un ambiente casi de liquidación de la compañía, al considerar que se había quedado fuera de los nuevos chips necesario para la IA", explicó la corredora de bolsa.
Detrás del rally, la principal explicación es la magnitud de la sorpresa. El head of research de XTB, Ignacio Mieres, sostuvo que Intel “sorprendió al mercado con unos resultados claramente superiores a lo esperado y, sobre todo, con una mejora relevante tanto en el margen bruto como en el margen operativo, una señal de mejora en su ventaja competitiva”.
A su juicio, la firma no solo batió las previsiones de ingresos y beneficios, sino que también, mostró un mejor desempeño en sus principales áreas de negocio, desde PC hasta centros de datos e Intel Foundry, acompañado de una guía para el segundo trimestre también por encima del consenso.
En Renta 4, en tanto, la lectura apunta a que el alza no responde solo a un buen trimestre, sino a un cambio de tendencia más profundo. Tras dar muy buen guidance a futuro, la subida "no es sino una continuidad de subidas anteriores, ya que la cotización de Intel ha subido un 87% el último mes".
"Todo el sector está creciendo, no solo un jugador"
La mejora de Intel no quedó aislada. El repunte se contagió rápidamente al resto del sector de semiconductores y devolvió el pasado viernes a Nvidia otro hito bursátil: los US$ 5 billones (millones de millones) de capitalización, nivel que no alcanzaba desde hace seis meses.
En Nvidia, el foco ahora está en la validación del rally. Tras cerrar el viernes en un nuevo máximo, la acción entró en una semana clave, marcada por los resultados de Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon, cuyas señales sobre gasto de capital en inteligencia artificial serán leídas como un termómetro directo para la demanda futura de chips.
En ese contexto, BofA reiteró su recomendación de compra sobre Nvidia y elevó el atractivo del papel al fijar un precio objetivo de US$ 300, señalando que la compañía aún ofrece potencial alcista tanto por valoración como por asignación de capital.
Una lectura que además está en línea con el consenso de analistas de Bloomberg, que se inclina por comprar la acción (95%) a un precio objetivo promedio en torno a US$ 270.
Según Bofa, Nvidia transa a menos de 20 veces sus utilidades proyectadas para 2027, frente a un promedio de 41,5 veces para el resto de las "Siete Magníficas", y además cotiza con un descuento cercano a 30% en capitalización sobre flujo de caja libre respecto de sus pares, brecha que podría empezar a cerrarse si la compañía aumenta las devoluciones de efectivo a sus accionistas y reafirma la sostenibilidad de su crecimiento.
El director de la división enterprise de Nvidia para Latinoamérica, Marcio Aguiar, explicó a DF que el avance de la compañía responde a una combinación de fundamentos y expectativas.
"Por un lado, la demanda estructural por capacidad de cómputo para inteligencia artificial sigue acelerándose, y Nvidia se ha posicionado como proveedor crítico de esa infraestructura. Por otro, cuando empresas muestran resultados mejores de lo esperado, se genera confianza de que todo el sector está creciendo, no solo un jugador”, dijo.
En esa línea, agregó que “en el fondo, la inteligencia artificial está elevando todo el sector, no es una tendencia pasajera, sino una transformación que va a sostener la demanda por años, y Nvidia lidera ese cambio con una demanda sin precedentes”.
Por su parte, el movimiento de Intel también alcanzó a AMD (Advanced Micro Devices) y reforzó el apetito por compañías ligadas a infraestructura para inteligencia artificial. Parte de ese optimismo pasa por la lectura de que la demanda de procesadores y capacidad computacional sigue firme, justo cuando el mercado se prepara para una nueva semana de resultados de las grandes tecnológicas.