por maximiliano villena
Un arranque de año complejo es el que ha tenido la banca. El incremento en los niveles de riesgo, mayores gastos por nuevas regulaciones y la desaceleración de la economía local han llevado a que las entidades no sólo registren menores utilidades sino que hayan vivido los primeros meses de 2013 con las peores rentabilidades de los últimos tres años.
De hecho, la rentabilidad sobre patrimonio de 13,47% que anotó el sistema en mayo, es la más baja para ese mes desde 2010. Y, junto con ello, el 12,08% de febrero marcó el nivel más bajo para la industria en tres años.
A nivel individual, los retornos de los mayores bancos privados por activos y colocaciones del país también han sufrido. Santander anotó un 12,57% en enero, su peor desempeño para cualquier mes en los últimos tres años. Lo mismo corre para el 19,10% que registró Banco de Chile en febrero, y el 14,07% que marcó BCI en abril.
La excepción, en este período, la reporta BancoEstado, entidad que ha logrado alcanzar algunos de sus techos en el indicador en estos primeros cinco meses de 2013.
Las causas
En su último Informe de Estabilidad Financiera, el Banco Central advirtió que la menor rentabilidad anotada por el sistema en la primera parte de 2013 se explica por mayores gastos en provisiones en la cartera de consumo, menores márgenes de interés y una menor inflación, además de "cambios en las remuneraciones por comisiones y posibles aumentos en la estructura de costos de los productos bancarios".
Desde la Asociación de Bancos (ABIF) señalaron que -ajustando las cifras de 2009, pues a partir de abril de 2010 la medición dejó de hacerse sobre capital y reservas, y pasó a realizarse sobre patrimonio- "se observa que efectivamente el ROE ha disminuido a niveles "similares" al observado en 2009, año en que la economía se contrajo por la crisis subprime y sus coletazos en Europa (en Chile tanto la inflación como el crecimiento fueron negativos)".
En este escenario, la industria ha visto retroceder sus utilidades, registrando en mayo las menores ganancias en tres años, con un acumulado de $ 653.055 millones.
Sobre este punto, la ABIF explicó que tienen su origen en el margen por intereses, que crece mucho menos que las colocaciones (3% a mayo), y que se explica en parte por la menor inflación de los últimos ocho meses.
En tanto, también advirtieron sobre un aumento de los gastos de apoyo, los que se debe en parte a los cambios regulatorios del último tiempo (mayores requerimientos de información, como la implementación del CAE; elaboración de nuevos modelos de evaluación de riesgo tras ley no más Dicom), como también a la mayor estrechez del mercado laboral, que ha impactado el gasto en salarios.
Por último, llamaron la atención sobre el mayor gasto de cartera (provisiones y castigos), que crece muy fuerte en 2012 y 2013, y que se debe al mayor riesgo de crédito (especialmente consumo), así como a la desaceleración económica en lo que va de este año (especialmente en créditos comerciales).

Hacia adelante
A pesar de la baja en rentabilidad y utilidades que el sistema ha mostrado en la primera parte del año, para el cierre de este ejercicio la situación podría cambiar, aunque sería difícil volver a rentabilidad sobre el 20%.
El analista de CorpResearch, Vicente Meschi, adelanta que "todo apunta a una mejora, pues debiera subir la inflación, algo que debiera empezar a reflejarse en septiembre y con fuerza en los resultados de principios de 2014".
Sin embargo, el analista de Fitch, Abraham Martínez pone una cuota de cautela. "La caída en la retabilidad también se ha mostrado al medirla sobre activos, y debiera continuar porque las exigencias regulatorias de capital en Basilea III irán en la dirección de operar con más capital core, probablemente con una menor composición de bonos subordinados, y con un buffer de liquidez más estricto, por tanto el capital rentará menos, y la estructura de ingresos de la banca sufrirá cambios porque tenemos mayores costos de transacciones en la generación de operaciones retail por las nuevas regulaciones. Será difícil volver a retornos muy por sobre el 20%".
Con todo, ya empiezan a registrarse mejoras. Santander logró su mayor rentabilidad del año justamente en mayo, con un 18%.
En tanto, el mercado apuesta a favor. El precio objetivo de consenso entre los analistas de Bloomberg está muy por sobre sus precios de cierre de ayer. Para Banco de Chile proyectan un precio de $ 82,28 por papel, $ 36,70 para Santander y $ 37.200 en BCI, en condiciones que ayer cerraron en $ 70,160, $ 28,750, y $ 28.765, respectivamente.