El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Valparaíso emitió durante la noche del viernes el Informe Consolidado de Evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Puerto Exterior de San Antonio”, en el que recomendó aprobar la iniciativa.
De este modo, la iniciativa, que contempla una inversión público-privada de US$ 4.550 millones, quedó a un paso de su visto bueno definitivo, que ahora deberá ser despejado por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Valparaíso.
“El proyecto cumple con la normativa de carácter ambiental aplicable identificada en el Capítulo 11 de este documento; cumple con los requisitos de otorgamiento de carácter ambiental contenidos en los permisos y pronunciamientos ambientales sectoriales aplicables identificados en el Capítulo 12 de este documento y, haciéndose cargo de los efectos, características o circunstancias establecidas en el artículo 11 de la Ley, propone medidas de mitigación y compensación apropiadas adecuadas identificadas en el Capítulo 8 del este documento, considerando las condiciones y exigencias que establecen en el numeral 13.2 del Informe Cconsolidado de Evaluación (ICE)”, señala el documento.
La Coeva será presidida por el delegado presidencial regional Manuel Millones e integrada por diferentes secretarios regionales ministeriales. De ser aceptada, el SEA emitirá su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que habilitará su construcción y puesta en marcha.
Características del proyecto
La iniciativa contempla la edificación de un molo de abrigo de 4 km de longitud al sur del actual puerto de San Antonio, que es el que moviliza más carga en Chile; además de dragados (remoción de sedimentos del fondo marino) y explanadas para la instalación de dos terminales semiautomatizados de 1.730 metros cada uno.
Ya en total operación, lo que se espera para 2050- este segundo puerto triplicará la capacidad de operación del actual y San Antonio pasará de movilizar 2 millones de contenedores de 20 pies (según registros de 2025) a 6 millones por año. Esto implicará transferir, aproximadamente, unos 60 millones de toneladas de carga anuales.
Asimismo, el megapuerto estará habilitado para atender de forma simultánea ocho buques portacontenedores de 400 metros de eslora (conocidos como “Post-New-Panamax”), que hoy no llegan a Chile y son los de mayor tamaño en la operación global.