Inflación, tasas, estrecho de Ormuz, y -por supuesto- IA son temas que nos mantendrán ocupados la próxima semana. Pero, lo más probable es que la histórica salida a bolsa de SpaceX opaque cualquier otro tema. Se espera la IPO por US$ 75.000 millones para el 12 de junio. Pueden leer más en esta edición de Señal DF.
Eso no implica que no haya otros eventos importantes. Primero, uno cercano. La semana comenzará con un nuevo Presidente en Perú. Esto es, si hay un conteo claro y rápido de votos. Los peruanos van a las urnas este domingo para escoger entre Keiko Fujimori, en su cuarta apuesta presidencial, o Roberto Sánchez, heredero político del destituido Pedro Castillo.
Las agendas no podrían ser más opuestas. En temas económicos, Sánchez ha planteado la nacionalización de los recursos mineros y la revisión de contratos, la intervención del Estado en la extracción minera y la distribución de los ingresos que este sector genera. Fujimori propone acelerar los permisos para nuevos proyectos, el fomento de plantas de fundición de minerales y el impulso de la inversión privada.
En contra, Fujimori llega con el fantasma de autoritarismo y corrupción que marcó la década de gestión de su padre (1990-2000). Por su parte, Sánchez llega manchado por las acusaciones de corrupción que llevaron a la cárcel a Castillo, a quien todavía defiende y promete liberar una vez llegue a la presidencia.
En Perú la agenda es, en gran parte, controlada por el Congreso (ahora bicameral), y la economía sostenida por la estabilidad otorgada por la credibilidad de Julio Velarde al frente del Banco Central. Ello no significa que el plan del próximo presidente no sea capaz de generar grandes cambios… o daños.

El paso del BCE
A nivel global, ocupados por la IA y SpaceX, los inversionistas han dejado la discusión sobre la inflación en un segundo plano. Después de todo, la economía global parece haber resistido bien hasta ahora la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. La OCDE advierte que eso puede cambiar drásticamente, si el conflicto se extiende.
Especialmente si las presiones inflacionarias persisten, a consecuencia del mayor precio de los combustibles. Bancos centrales alrededor del mundo han comenzado a elevar tasas de interés. Los emisores de Indonesia, Sudáfrica, Singapur, Australia y Noruega son algunos de ellos. El Banco Central Europeo (BCE) podría ser el siguiente.
El emisor de la Eurozona anunciará su decisión de política monetaria el 11 de junio. El mercado espera un alza de 25 puntos base en su tasa de depósito de 2% a 2,25%. Pero será, apunta Carsten Brzeski, economista jefe de ING, un “insurance hike” o un ajuste de tasas para evitar el riesgo de “no hacer nada” ante el aumento de la inflación, pero sin que implique un ciclo agresivo de restricción monetaria.
Si bien la inflación alcanzó un 3,2% en mayo, su nivel más alto desde 2023 y más de un punto por encima del objetivo del BCE, hacia adelante Brzeski espera una desaceleración. “El traspaso del aumento de los precios de la energía y de los insumos al consumo final será limitado debido a la falta de capacidad y de disposición de los consumidores para asumir efectivamente esos precios más elevados”, asegura.
La acción del BCE servirá para que el mercado acelere sus especulaciones en torno a la primera decisión de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh, el próximo 17 de junio. Se da por sentada una pausa, pero con el mercado laboral aún firme y los índices de actividad acelerándose, todo apunta a que Warsh no tendrá argumentos para evitar un alza de tasas mucho menos para justificar un recorte.
Más aún si la inflación en mayo llega, como espera el mercado, a 3,9%, en el que sería su mayor nivel en tres años. El reporte se publicará el miércoles 10. Analistas pondrán especial atención a la medición subyacente y los sectores que más influyen en el avance inflacionario. Si las alzas se mantienen restringidas a la energía, el impacto será menor a si se confirma un contagio a otros sectores especialmente en servicios. Por ahora, las expectativas apuntan a que la inflación subyacente marque una variación anual de 2,8% en mayo, registro similar al de abril.
Sin embargo, ya son varios los presidentes de Fed regionales y gobernadores de la Fed que están dejando en claro su preocupación por la demora de llevar la inflación al rango meta de 2%. Tarea que le ha sido esquiva a la Fed en los últimos cinco años.
La inflación también será un tema dominante en la agenda de la región. Chile (lunes 8), México (martes 9), Argentina (jueves 11) y Brasil (viernes 12) reportan su tasa de inflación a mayo.
En el caso de Chile, analistas esperan que la tasa anual marque una variación de 4,3%, en el que sería el mayor nivel del indicador desde septiembre pasado. Podría, sin embargo, haber señales de desaceleración de las presiones inflacionarias. Analistas esperan que el IPC marque una variación mensual de 0,5%, versus el 1,3% que registró en abril; y que la inflación subyacente marque por segundo mes consecutivo un alza mensual de 0,3%.
La moderación de las presiones inflacionarias permitiría que el Banco Central continúe en pausa, y no agregue presión a una economía ya debilitada. 