Fertil Pampa, subsidiaria de la argentina Pampa Energía, solicitó su ingreso al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para avanzar con una inversión por US$ 2.400 millones destinada a la producción de urea granulada.
En concreto, la iniciativa contempla la construcción y operación de una planta de urea en el polo petroquímico de la ciudad de Bahía Blanca, con una capacidad estimada de 2,1 millones de toneladas anuales, con el fin de transformar el gas de Vaca Muerta en insumos de mayor valor agregado.
En esa línea, de llegar a concretarse, Pampa Energía daría su primer paso al sector agricultor.
El proyecto apunta a generar divisas por hasta US$ 890 millones anuales hacia 2030 y prevé exportar cerca del 60% de la producción hacia el mercado brasileño y sustituir las importaciones actuales de urea.
Desde el sector estiman que la obra generará 3.500 empleos durante la etapa de construcción y 300 puestos fijos para la operación de la planta, en un plan de desarrollo de infraestructura que demandará entre tres a cuatro años.
Fuentes cercanas a la empresa indicaron a medios nacionales que la iniciativa "es una apuesta estratégica para industrializar recursos, generar divisas y desarrollar proveedores locales, aunque depende de estabilidad macro y precios energéticos competitivos”.
Con todo, la compañía pasaría a competirle directamente a Profertil, hasta el momento, la única productora de urea granulada del país trasandino. Desde el año pasado está en manos de Adecoagro y cuenta con una planta productiva en Bahía Blanca, con una capacidad anual de 1,3 millones de toneladas de urea granulada y 790.000 de amoníaco, con las que provee al 60% del mercado local.