En un informe publicado este miércoles, la agencia clasificadora de riesgo Standard & Poor´s analizó el programa económico y legislativo del nuevo Gobierno encabezado por José Antonio Kast.
En un reporte elaborado por Carla Selman, associate director; Veronica Retamales Burford, senior research analyst; y Tomás Baioni, assistant economist, todos de S&P Global Market Intelligence, la entidad pone el foco sobre la reforma tributaria y el ajuste fiscal que prepara la nueva administración de US$ 6.000 millones en un plazo de 18 meses.
"Se buscará reducir el impuesto corporativo del 27% a una tasa cercana al 23% y ejecutar un recorte del gasto público de US$ 6.000 millones. Sin embargo, nuestro análisis considera que el plazo de 18 meses para este ajuste es poco realista y probablemente deba extenderse", advierten los analistas.
A esto le suman lo que consideran son un "riesgo de alta conflictividad laboral", ante la intención de revisar políticas como el alza del salario mínimo y la jornada semanal de 40 horas, junto a una reforma de pensiones que prioriza cuentas individuales. Todo esto "probablemente desencadenará huelgas y protestas, elevando el riesgo de disrupción operacional para las empresas", asevera S&P Global Market Intelligence.
También, enfatiza el foco en la desregulación para atraer inversiones que postula el nuevo jefe de Estado, donde se impulsarán cambios para agilizar permisos en sectores estratégicos como minería, energía e infraestructura, buscando destrabar US$ 10.000 millones en inversiones y facilitar la participación privada en el litio, un mineral hasta ahora estratégico y restringido.
En cuanto al orden público, el informe habla de una "militarización" de la seguridad pública, ya que se priorizará el despliegue de las Fuerzas Armadas en fronteras para frenar la migración irregular, en zonas de violencia rural y en "puntos críticos" de delincuencia urbana para complementar la labor policial.
"Tras la llegada del Presidente José Antonio Kast, Chile se encamina hacia un profundo giro en su modelo económico y de seguridad", es otro de los pasajes destacados del reporte, a lo que agrega que "este cambio de rumbo define una nueva etapa para Chile, con oportunidades significativas para la inversión, pero también con riesgos políticos y sociales que serán determinantes".