La economía de Brasil crecerá un 7,5% este año y en una tasa
anual promedio del 5,9% entre 2010 y 2014, según las nuevas previsiones
divulgadas hoy por el Ministerio de Hacienda en su informe bimestral de
perspectivas.
Las nuevas proyecciones suponen una revisión hacia arriba
frente a las divulgadas hace dos meses, cuando el entonces informe sobre la
Economía Brasileña en Perspectiva preveía un crecimiento del 6,5% para 2010 y
del 5,7% en promedio anual entre 2010 y 2014.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, las proyecciones
fueron mejoradas debido a que el crecimiento del 8,8% del producto interno
bruto (PIB) del país en el segundo trimestre de este año superó las
expectativas.
La previsión para la expansión del PIB entre este año y el
2014 constituye un significativo salto si se tiene en cuenta que el crecimiento
promedio de la economía brasileña fue del 3,6% anual entre 2003 y
2009, y del 1,7% entre 1998 y 2002.
La nueva proyección del Ministerio para el crecimiento del
Producto Interno Bruto en 2010 está por encima del 7,2% previsto por el
Ministerio de Planificación y del 7,3% esperado por el Banco Central, y
paralelo al 7,5% calculado por los economistas de los bancos privados.
Según el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, de
cumplirse esa previsión, Brasil obtendrá en 2010 su mayor crecimiento en los
últimos 24 años.
El nuevo informe prevé para este año un crecimiento del
10,3% de la demanda interna, que es la que viene impulsando la expansión de la
economía del país debido a que, como consecuencia de la crisis económica
global, el aumento de las exportaciones está por debajo del de las
importaciones.
El Ministerio de Hacienda también prevé que la inversión
productiva se ubique al final del año en cerca del 19,1% del PIB, impulsada por
las inversiones públicas en obras de infraestructura y en los proyectos para
preparar el país para el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de
2016.
En cuanto a la inflación, el nuevo informe bimestral prevé
que los precios aumentarán un 5,1% este año, por debajo del 5,2% proyectado
hace dos meses y compatible con la meta que el Gobierno se impuso para el año
(4,5% con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales hacia arriba o
hacia abajo).
El Ministerio considera que la inflación no sufrirá
presiones de la fuerte aceleración de la economía y de la demanda de los
consumidores.
"Con la eliminación de los estímulos fiscales y
monetarios (adoptados para hacer frente a la crisis global), el final de las
lluvias y de los ajustes estacionales en la educación, la salud y el
transporte, la inflación volverá a una trayectoria compatible con el actual
nivel de crecimiento de la economía", según el estudio.