Un misión de funcionarios del Ministerio argentino de Economía viajará la semana próxima a Francia para negociar con el Club de París un acuerdo de refinanciación de las millonarias deudas con ese conglomerado de 19 naciones desarrolladas, confirmaron hoy fuentes oficiales.
"Los equipos técnicos están viajando la semana que viene para reunirse con los integrantes de la secretaria del Club de París", dijo el ministro argentina de Economía, Amado Boudou, en unas declaraciones publicadas hoy en el portal del Gobierno.
En noviembre pasado, la presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció que el Club de París aceptó la condición impuesta por Buenos Aires de negociar la deuda sin que el Fondo Monetario Internacional (FMI) audite las cuentas públicas del país.
Argentina había anunciado en septiembre de 2008 que saldaría con reservas monetarias su deuda de US$ 6.276 millones en mora desde 2001 con el Club de París.
Sin embargo, desde entonces no se había dado un diálogo formal en esa dirección, particularmente por la tajante negativa argentina a dejar que el FMI auditara sus cuentas públicas.
Uno de los puntos a negociar es el monto de la deuda, ya que para el Club de París ascendería a US$ 7.900 millones debido a los intereses punitivos sobre la deuda original.
"Estamos trabajando en la conciliación de los números con el Club de París, con una propuesta adecuada para Argentina", aseguró Boudou.
El grueso de la deuda argentina con el organismo financiero formado por 19 países desarrollados está nominado en yenes y en euros, debido a que Japón y Alemania son los principales acreedores.
En 2001, Argentina declaró el mayor cese de pagos de la historia, por unos US$ 102.000 millones en bonos soberanos en manos de acreedores privados.
La mayor parte de esa deuda, unos 81.800 millones de dólares, fue reestructurada en 2005, mientras que en junio pasado cerró un nuevo canje para refinanciar las deudas remanentes, proceso en el que logró una adhesión del 70,2% entre sus acreedores.
Adicionalmente, en enero de 2006 Argentina canceló en un solo pago toda su deuda con el FMI, por un total de US$ 9.500 millones, utilizando reservas monetarias del Banco Central.