Por Antoine Gara, Nueva York
El lunes, la administración Trump dio su primer paso para abrir el mercado estadounidense de jubilación, valorado en más de US$ 10 billones (millones de millones), a operaciones complejas y poco líquidas en el mercado privado, como adquisiciones corporativas y préstamos directos, al tiempo que avanza con una orden ejecutiva emitida por el Presidente el verano pasado.
El Departamento de Trabajo, una agencia estadounidense que supervisa la regulación de los planes de jubilación en EEUU, como las populares cuentas de ahorro 401k con ventajas fiscales, anunció estre lunes que ofrecerá a los administradores de planes de jubilación, como las grandes gestoras de activos, un "puerto seguro basado en procesos" a la hora de seleccionar opciones de inversión alternativas para los ahorradores comunes, siempre que tengan en cuenta seis factores para salvaguardar a los inversionistas.
La nueva norma podría facilitar el acceso de los planes de ahorro a inversiones de capital privado y préstamos de crédito privado. Estos planes, que actualmente gestionan más de US$ 10 billones, prácticamente no tienen exposición a activos no cotizados y, en cambio, se componen principalmente de fondos de bonos, fondos mutuos y fondos indexados que cotizan en bolsa. Si bien no existía una norma explícita que prohibiera ofrecer inversiones privadas en dichas cuentas, los administradores de los planes 401(k) se han mostrado reacios a hacerlo por temor a ser demandados.
La protección legal propuesta por el Departamento de Trabajo podría mitigar algunos de estos temores a litigios, acelerando la inversión de activos privados en los ahorros de millones de estadounidenses. El Departamento de Trabajo indicó que su propuesta de regulación ofrecería una protección legal si los administradores de planes de jubilación consideraran seis factores de riesgo clave, como el rendimiento de los fondos, sus costos y su capacidad para vender activos y cubrir los retiros. Otros factores incluyen las prácticas de valoración de los fondos y su complejidad.
La normativa más detallada del Departamento de Trabajo se refería a las características de liquidez de los fondos privados. Su anuncio se produce en medio de una oleada de reembolsos en varios fondos de crédito privados de gran tamaño dirigidos a inversores particulares adinerados, lo que ha sacudido a Wall Street en los últimos meses. Inversores adinerados que habían invertido más de U$ 200.000 millones en estos fondos durante la última década han intentado retirar más de US$ 10.000 millones en los últimos meses debido al temor a la caída de la rentabilidad y al aumento de los impagos, lo que ha obligado a algunos fondos a limitar los reembolsos.
Las acciones de grupos de capital privado como Blackstone, Blue Owl, Ares, Apollo y KKR, que gestionan grandes fondos para inversionistas dinerados, han caído más del 15% este año.
La administración Trump exige que los planes analicen la capacidad de los fondos para vender activos y satisfacer las necesidades de liquidez, a menudo significativas, de los inversionistas, por ejemplo, si un ahorrador se jubila o atraviesa dificultades financieras. Los planes deben demostrar un "proceso prudente" al considerar este riesgo y los factores que conforman su protección.
La normativa, largamente esperada en Wall Street por su potencial para abrir los productos a billones de dólares en nuevos activos, tardó en publicarse. Algunos expertos del sector comentaron al Financial Times que les preocupaba que la reciente inestabilidad en los mercados privados provocara un retraso en su publicación.
Para colmo de males en el sector, el mes pasado el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió sobre la posible entrada de capital privado "corrupto" en las cuentas de jubilación 401k ordinarias. Sin embargo, Bessent finalmente aprobó la resolución de este lunes.
“Esta norma propuesta es un primer paso para implementar la orden ejecutiva del presidente de manera segura e inteligente, ampliando el acceso a opciones adicionales de planes de jubilación para millones de estadounidenses, sin perder de vista la importancia de proteger los activos de jubilación”, dijo Bessent en un comunicado de prensa.
“Nuestro objetivo es cumplir la promesa del Presidente Trump de una nueva era dorada, fomentando un sistema de jubilación que permita a más estadounidenses jubilarse con dignidad”, añadió la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer.