Por María Marañón
La incursión del Vaticano en las redes sociales guarda un poder simbólico muy importante. Tanto, que desde el punto de vista institucional la cuenta de Twitter sirve de ejemplo de la adaptación de una institución ancestral al entorno de los nuevos medios.
El CEO de la agencia, Gustavo Entrala, explica los distintos proyectos que pensaron para la Iglesia Católica, cómo ha influido esta implantación de internet en el manejo de tiempos y la información dentro de ella y los proyectos digitales que siguen evaluando.
Entrala llegará a Chile para participar en el II Seminario Internacional de Comunicación de la Iglesia que organiza DuocUC, en conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Conferencia Episcopal.
-¿Cómo surgió la idea de plantear el proyecto de las redes sociales en el Vaticano?
-En 2009 un amigo me envió una carta que había escrito el Santo Padre Benedicto XVI donde por primera vez un Papa mencionaba la palabra internet porque le llamó mucho la atención. El Papa decía que la Iglesia necesitaba conocer el medio digital y adaptar su comunicación a éste. Como empresario, vi que había una buena oportunidad de trabajar con una institución de dimensión universal y decidimos enviar una carta a la Santa Sede en la que le proponíamos la posibilidad de hacer un taller de formación para las personas que llevan su comunicación. A los cuatro meses y medio nos llamó Federico Lombardi, el portavoz del Papa. Nos dijo que coincidía con un punto de cambio interno en el Vaticano, donde animados por el Papa veían que empezaban a necesitar entender mejor el medio.
Después fuimos a Roma donde estuvimos tres días haciendo un workshop de formación, que fue un gran éxito.
-¿Por qué cree que desde la Iglesia apoyaron con entusiasmo la propuesta?
-En ese período, 2009-2010, afrontaba en Europa una crisis de comunicación fuerte. Querían conocer qué herramientas se pueden utilizar para contar la verdad de lo que hace la Iglesia, no sólo para detectar las crisis, sino también para saber responder. Hace cinco o seis años tardaba mucho -como todas las instituciones en ese entonces- y dejando que pasara el tiempo las crisis evolucionaban. La idea era entender cuál es la mecánica por la cual se generan estas crisis de reputación. Aquello fue el germen de una serie de proyectos que se llevaron a cabo.
-¿Puede explicar en qué consisten?
-El primero fue www.news.va, portal de noticias que engloba toda la información que han elaborado los medios vaticanos; y lo pone también en redes sociales. En 2011 lanzamos el primer tweet del Papa para inaugurar ese portal y, luego, Pontifex, que son las cuentas oficiales del Papa en Twitter. En enero y febrero creamos una aplicación móvil para tabletas y teléfonos que se llama Pope App.
-¿De qué manera cree que esta apertura a las redes sociales ha servido a la Iglesia?
-Por una parte, la presencia del Papa en Twitter tiene un poder simbólico impresionante. El hecho de que una institución como ésta esté presente en las redes sociales está llevando a muchas empresas e instituciones políticas a pensar que deben estar en los medios. Desde el punto de vista institucional ha sido un ejemplo muy bueno de adaptación a este entorno y ha servido para generar empatía en la gente más joven. Si no, no se explica que una persona como Benedicto XVI, que va a cumplir ahora 87 años, consiga tres millones de seguidores.
-¿Cuál ha sido el plan de inversión que destinaron a este proyecto?
-Son cantidades muy razonables. Dentro del Vaticano, puede suponer una cifra pequeña. Ellos siempre han pedido que lo que hagamos sea con software libre, que es más barato de implementar. Quieren hacer las cosas bien pero con austeridad.
-¿Qué otras herramientas quieren llevar a cabo para transmitir el mensaje?
-Hay varios proyectos en cartera muy bonitos pero al haber un cambio en la administración de la Santa Sede están un poco en suspenso. Ahora estamos dándole vueltas a ideas sobre la televisión digital, que está emergiendo en varios países, para que el mensaje del Papa pueda llegar a quienes no tienen acceso a internet.
Los números digitales que han revolucionado a la iglesia
"Ganar la confianza es importante en cualquier cliente, pero en éste en especial porque estamos manejando la imagen de una institución de 2.000 años de historia. Estamos ayudando a que la Iglesia pueda comunicar con mayor eficacia su mensaje", explica Entrala.
Para transmitirlo, la agencia ha ido elaborando varios proyectos multimedia, entre los que se destacan la cuenta de Twitter, que al día de hoy ronda los cinco millones de seguidores. Mientras, ya se ha descargado 250.000 veces la aplicación móvil y de tablets (disponible para Android y dispositivos Apple) cuyo propósito es ofrecer un contacto directo con el Vaticano mediante webcams, intervenciones del Papa o fotografías exclusivas, entre otras posibilidades.
Asimismo, durante la semana en la que se designó el Papa Francisco, la aplicación de noticias fue número uno de iTunes en 19 países del mundo, entre los que se encontró Chile. En estas cifras consistentes, se incluye además la aplicación web www.news.va, que en marzo registró 1 millón 800 mil usuarios diferentes.