La presidenta de Corea del Sur ordenó a la milicia de su país responder ante cualquier provocación norcoreana, en una advertencia a Pyongyang que exacerbará la tensión entre ambos rivales.
Corea del Norte dijo que entró en un “estado de guerra” con Corea del Sur, subiendo las apuestas en la dividida península. El anuncio fue hecho mientras Estados Unidos y Corea del Sur realizaban ejercicios militares. “Si hay alguna provocación, debe haber una respuesta fuerte en el combate inicial sin ninguna consideración política”, dijo Park Geun-hye a los oficiales de defensa de Corea del Sur.
“Como la comandante militar del país, confiaré en el juicio de nuestros militares, quienes están recibiendo las inesperadas e impredecibles provocaciones del norte”.
El predecesor de Park, Lee Myung-back, fue criticado por no responder de forma más enfática cuando Corea del Norte hundió un barco de Corea del Sur y bombardeó una isla.
Lee más tarde modificó las reglas militares de combate que estaban destinadas a prevenir la escalada de las hostilidades. Las normas revisadas requieren que las fuerzas armadas de Corea del Sur tomen represalias inmediatamente.
“Las fuerzas armadas de Corea del Sur no reaccionaron de manera fuerte a las provocaciones del norte en el pasado por las consideraciones políticas”, dijo Park Young-ho, un experto del Instituto Coreano de Unificación Nacional.
Los analistas de Corea del Sur están divididos sobre si su enfoque ayudaría a aliviar la escalada de tensiones en la península.
Boo Hyung-wook un investigador del Instituto Coreano de Análisis de Defensa, dijo que sus comentarios fueron “inevitables”, y agregó: “si perdemos esta guerra verbal y sicológica, seremos rehenes del norte para siempre”.
La Casa Blanca dijo que tomó las amenazas de Corea del Norte muy en serio, pero también señaló que Pyongyang tiene una historia de lenguaje bélico. El domingo, aviones F-22 de la fuerza aérea de EEUU volaron a Corea del Norte para participar en dos meses de ejercicios militares en ese país.