El CEO de JPMorgan para América Latina y Canadá, Alfonso Eyzaguirre, aterrizó los riesgos que está provocando el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente.
En el marco del seminario Advisory Forum, organizado por Sura Investments, el principal ejecutivo del banco estadounidense en la región advirtió que es “absolutamente imposible” proyectar el desenlace del conflicto bélico.
“La guerra está en el día 18. Es una noticia en desarrollo. No tenemos idea por cuánto tiempo va a estar bloqueado el estrecho de Ormuz. No sabemos si hay infraestructura energética dañada. Y, si está dañada, no sabemos cuánto se demora en reconstruirse. No se reconstruyen en días, se reconstruyen en años”, comentó en referencia a las preocupaciones por la escasez de suministro de petróleo.
En cuanto al desarrollo de este conflicto y sus efectos en la economía internacional, señaló que “la incertidumbre es bastante alta, por lo tanto, no me atrevo a aventurar un escenario base. Lo que sí me atrevería a decirte es que, en mi opinión personal, el mercado está subestimando la probabilidad de un escenario más grave que el que estamos viviendo hoy, más dañino”.
Entre los fundamentos de su análisis destacó dos argumentos.
El primero fue que los precios no están reflejando un escenario de riesgo: “Los precios de los activos han bajado, pero no en forma material. Por lo tanto, asumiría que el mercado está prediciendo un escenario relativamente benigno”.
Junto a este factor, agregó que la apertura de las rutas marítimas para el libre tránsito de barcos petroleros es compleja: “la vulnerabilidad para la navegación en esa zona es alta”.
Pese a enfatizar que no es un experto militar, comentó que, con la tecnología actual, en solo segundos un misil es capaz de interceptar objetivos. “Son indetectables, es difícil contrarrestarlos. Y también se están poniendo minas en estos canales, que son relativamente angostos”.
Adicionalmente, señaló que “Irán está usando enjambres de drones que tienen un costo unitario bajísimo. Por lo tanto, hay una asimetría entre el costo del ataque y el de la defensa”.
¿Su conclusión? “No sé si se va a dar un escenario un poquito más complejo o no, pero no creo que tenga una probabilidad baja”, sentenció.
Eyzaguirre fue más lejos y advirtió que, en la medida en que esto se dilate en el tiempo, el mercado comenzará a hablar con mayor intensidad de un escenario de estanflación global. “Espero que no se dé. Pero, en la medida que esto se alargue, vamos a empezar a conversar de eso con más frecuencia”, apuntó.
El impacto del petróleo
Consultado por los efectos concretos del conflicto en Medio Oriente, el CEO de la entidad financiera aclaró que, como banco de inversión, manejan escenarios, no proyecciones. Pese a eso, se adelantó a cuantificar el alza del petróleo.
“Usamos una regla de tres, en donde por cada 10% que aumenta el precio del petróleo de forma permanente —durante varios trimestres- hay un efecto en inflación de alrededor de 20 puntos base y en crecimiento de 15 puntos base. Es decir, si el precio preguerra era US$ 70 por barril y hoy está en US$ 100, esto puede implicar 0,6% más de inflación a nivel global y entre 0,5% y 0,6% menos de crecimiento”, sentenció.
Descifrando a Trump
Consultado por la estrategia que explican el comportamiento del presidente Donald Trump, Eyzaguirre reconoció que es difícil seguirle el ritmo, pero que sus acciones no son al azar.
“Es fácil que los árboles no te dejen ver el bosque. Pero no hay que caer en la tentación de pensar que no hay una estrategia. Hay una. Uno puede estar de acuerdo o no, pero hay una”.
Para comprender los movimientos de la mayor economía del mundo, reveló que clasifica todo lo que ocurre en tres grandes categorías: seguridad nacional, resiliencia de las cadenas de suministro y accesibilidad económica (vivienda, energía, costo del crédito, salud, etc.).
Abordando las dos primeras, el CEO comentó que, en materia de seguridad, el control fronterizo ha acaparado gran parte de las acciones del gobierno. “En todos los temas de la lucha contra el narcotráfico, esta administración ha tomado una posición radicalmente distinta a administraciones estadounidenses anteriores, para bien”.
También señaló que “tiene sentido” la revisión de algunos tratados internacionales, los ajustes de responsabilidades en la OTAN y la discusión sobre “quién paga la cuenta”.
Respecto de la segunda categoría, la cadena de suministro, explicó que Trump reconoció que EEUU tenía vulnerabilidades frente a otras naciones, especialmente China. “Estados Unidos tiene dependencia 100% con China en 18 minerales críticos dentro de la categoría de tierras raras (...) lo cual debía resolverse”.
A eso agregó la alta dependencia de China e India en medicamentos, así como el hecho de que no producen astilleros. “El país con el 30% del PIB del mundo no hace sus propios barcos. En el mundo actual, eso no funciona”.
En esa línea, argumentó que la reindustrialización en EEUU se concentrará en algunos sectores, específicamente aquellos definidos como estratégicos y que afectan la seguridad nacional.
Deuda pública: la "gran preocupación"
En sus últimos minutos de presentación, se centró en la “gran” preocupación que tiene JP Morgan: “la crisis fiscal”.
Eyzaguirre recordó que los déficits fiscales en EEUU están agregando año a año US$ 2 billones (millones de millones) de deuda, “como si no pasara nada”. “Creo que el sistema político americano, y el de varias economías desarrolladas y muchos emergentes, han fallado”, apuntó.
“No soy político y reconozco la dificultad de lograr una caída en los niveles de deuda, pero si los políticos no se ponen de acuerdo, el mercado los va a obligar. ¿Cómo? A través de una crisis fiscal (...) No sé cuándo va a ser esto. No sé si va a ser en un año más, dos años más o tres años más. Nadie sabe”, concluyó.