La paridad dólar-peso cayó ligeramente este martes, esperando que la Reserva Federal (Fed) anuncie mañana su comunicado de política monetaria, en medio de la guerra contra Irán. Hubo señales desde Australia a propósito de las presiones inflacionarias derivadas del conflicto.
El tipo de cambio registró $ 907,8 al cierre, lo que implica una baja de $ 1,4 en las pantallas de Bloomberg, moderando las caídas algo mayores que se vieron durante la mañana. Venía de retroceder más de $ 10 este lunes, aunque desde sus mayores precios de 2026.
La paridad se movió en línea con el dollar index, que a esta hora disminuía 0,2%. Por otro lado, los términos de intercambio, en el margen, empeoraron para Chile: el cobre Comex bajaba 1,1% a US$ 5,77 por libra, y el petróleo Brent subía 3,2% a US$ 103,4 por barril. Las tasas de interés cayeron en toda Europa, aunque apenas bajaron en Estados Unidos.
Ajustes de guerra
La reunión de dos días de la Fed empezó este martes, y los inversionistas siguen atentos las decisiones de otros bancos centrales que puedan marcar un precedente. Por ello, la noticia de que el Banco de la Reserva de Australia (RBA, sigla en inglés) elevó las tasas de interés por segunda reunión consecutiva llamó la atención.
El RBA dejó su tipo oficial en 4,1%, el nivel más alto entre los bancos centrales del G10, planteando que "existe un riesgo significativo de que la inflación se mantenga por encima de la meta durante más tiempo de lo previsto inicialmente". Reconoció que, si se mantiene el fuerte aumento en los precios del combustible que trajo la guerra en Medio Oriente, habrá mayores presiones inflacionarias.
Se espera que, en su anuncio de mañana, la Fed deje sin cambios las condiciones financieras. Los participantes del mercado estarán atentos a posibles cambios en el comunicado y a las declaraciones que pueda hacer en conferencia de prensa su presidente, Jerome Powell, sobre las expectativas de inflación a la luz del conflicto.
Mientras el estrecho de Ormuz sigue bloqueado, Donald Trump lamentó que el resto de países de la OTAN no se haya involucrado en la guerra, e insistió en que las fuerzas de Teherán están prácticamente liquidadas. También dijo que EEUU tuvo un "gran día" impactando objetivos iraníes, y reiteró que se encuentra "muy adelantado" en sus previsiones sobre los logros de la operación.
Las hostilidades no han seguido expandiéndose en la región, aunque tampoco han desescalado. El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, rechazó las propuestas para reducir las tensiones o alcanzar un alto el fuego con Washington que dos países intermediarios le transmitieron a Teherán, según dijo este martes un alto cargo iraní. Por su parte, Israel afirmó que asesinó a Ali Larijani, el jefe de seguridad del Estado persa.