A las ocho de la mañana Jorge Mario Bergoglio inició su primer día como líder de la Iglesia Católica. El Papa Francisco salió del Vaticano y se dirigió a la Basílica de Santa María la Mayor, la iglesia dedicada a la Virgen más antigua del mundo. Ahí, el Santo Padre rezó durante 30 minutos frente a una famosa figura de María conocida como Salus Populi Romani o Protectora del Pueblo Romano.
Los voceros del Vaticano detallaron que dejó un ramo de flores en el altar y que rezó en distintas partes de la iglesia, lugar donde San Ignacio de Loyola, fundador de la orden jesuita, celebró su primera misa.
“Nos habló cordialmente, como un padre”, aseguró a Reuters Ludovico Melo, sacerdote que rezó con el Pontífice. “Nos avisaron con diez minutos de anticipación que vendría”, agregó.
A las cinco de la tarde hora de Roma –una de la tarde en Chile–, el Papa Francisco ofició una misa con los cardenales electores en la Capilla Sixtina, servicio que daba por terminado el cónclave.
En una homilía simple y cordial, el Santo Padre llamó a la Iglesia a ceñirse a sus raíces en el Evangelio y a rechazar las tentaciones modernas y advirtió que si olvida de su verdadera misión se convertiría en sólo otro grupo de caridad.
“Podemos caminar todo lo que queramos, podemos construir muchas cosas, pero si no proclamamos a Jesucristo, algo está mal. Nos convertiríamos en una ONG piadosa y no en una Iglesia, que es la novia de Cristo”, aseguró.
Los primeros pasos del Pontífice argentino sugieren que llevará un nuevo estilo al papado y favorecerá la humildad y la simplicidad por sobre la grandeza entre sus funcionarios.
En su intervención, Francisco adoptó el tono de un sacerdote de parroquia y se concentró en la fe.
“Cuando caminamos sin la cruz, cuando construimos sin la cruz y cuando proclamamos a Cristo sin la cruz, no somos discípulos del Señor. Somos mundanos”, expresó.
“Podemos ser obispos, sacerdotes, Papas, todo esto, pero no somos discípulos del Señor”, agregó.
Según el líder católico, quienes construyen sobre valores mundanos en vez de valores espirituales son como niños construyendo castillos de arena en la playa. “Después, todo empieza a derrumbarse”, indicó.
Buen estado salud
Con 76 años, el Santo Padre es mayor que muchos de los otros cardenales que eran candidatos a asumir como líder de la Iglesia.
Voceros del Vaticano declararon que Bergoglio estaba en “muy buena forma”, a pesar de haberse sometido a una operación para removerle un pulmón hace más de medio siglo.
Respecto de su elección, el cardenal francés Jean-Pierre Ricard admitió que “estábamos buscando un Papa que fuera espiritual, un pastor. Pienso que con el cardenal Bergoglio tenemos ese tipo de persona. También es un hombre de gran intelectualidad quien, creo, además es un hombre de gestión”.
Ricard agregó que les sorprendió un comentario que el nuevo Pontífice realizó durante las reuniones con los cardenales antes del cónclave.
“Dijo que la Iglesia no podía ser realmente la Iglesia de Cristo si se enfocaba solamente en sí misma y sus problemas internos, sino que debía llegar a los hombres y mujeres en la periferia que se sentían lejos de la misma”, manifestó.
Próximas actividades
La agenda del Pontífice estará bastante copada de aquí al miércoles. Hoy, Francisco tendrá una audiencia con el Colegio Cardenalicio.
Mañana sostendrá un encuentro con la prensa y el domingo rezará el Angelus desde su estudio.
Para el martes está agendado el evento principal, la entronización del Papa a las 9:30 de la mañana.
El miércoles, Francisco se reunirá con delegaciones cristianas y quizás con otras comitivas, según un vocero del Vaticano.
El Papa Francisco ofició su primera eucaristía en la Capilla Sixtina, con lo que se dio término al cónclave.