Por Constanza Morales H.
Un día antes de que comience la reunión de las 20 economías más grandes del mundo, el presidente del banco central de Japón (BoJ), Masaaki Shirakawa, volvió a defender la agresiva expansión monetaria implementada por la entidad, diciendo que el objetivo era reavivar la estancada economía japonesa, no debilitar el yen para impulsar al sector exportador.
Shirakawa afirmó que aclarará este punto a sus pares del Grupo de los 20 (G20) en el encuentro que se inicia hoy en Moscú y que se extenderá hasta mañana. Es probable que el país enfrente críticas por parte de los países que se han visto perjudicados por la devaluación del yen.
“El BoJ está conduciendo una política monetaria para lograr estabilidad en la economía de Japón. Lo seguirá haciendo y le explicaré esto a las naciones del G20”, aseguró ayer a los medios.
Antes de su conferencia de prensa, el ente emisor decidió postergar la ampliación de su programa de compra de activos, que actualmente se ubica en 76 billones (millones de millones) de yenes
(US$ 813 mil millones).
La junta de política del BoJ acordó de forma unánime mantener la tasa en un rango de entre cero y 0,1% y rechazó una propuesta del miembro Ryuzo Miyao de mantener la tasa de interés cercana a cero hasta que el objetivo de 2% de inflación esté a la vista.
El organismo también entregó una visión más positiva de la tercera mayor economía del mundo, declarando que la recesión “parece estar tocando fondo”.
“Hemos actualizado nuestra evaluación económica en un escalón y hemos concordado en que el debilitamiento se ha detenido”, aseguró Shirakawa citando factores como una tendencia al alza en la inversión pública e inmobiliaria.
La economía se contrajo
En tanto, el Producto Interno Bruto se contrajo inesperadamente entre octubre y diciembre, lo que corresponde al tercer trimestre consecutivo de contracción. Esto muestra que el país está luchando por escapar de una recesión suave y le da una razón más al gobierno de Shinzo Abe para que presione por políticas más radicales para volver al crecimiento.
La economía se encogió a una tasa anualizada de 0,4%, cifra que siguió a una caída corregida de 3,8% entre julio y septiembre, informó ayer la oficina de gabinete. Los economistas consultados por Bloomberg estimaban una expansión de 0,4%. La contracción se explicó por las menores exportaciones y por una caída en la inversión empresarial.
La prolongación de la recesión por tercer trimestre consecutivo refleja que los beneficios de un yen más débil y de las acciones con una tendencia alcista todavía no se sienten.
“Estos son datos pre Abe”, comentó a Bloomberg Takuji Okubo, economista jefe de Japan Macro Advisors. “Él sólo fue primer ministro la última semana del trimestre. Veremos una mejora bastante grande este año, liderada por las exportaciones que se recuperarán gracias al yen más débil”, agregó.