Apenas diez minutos antes de la apertura de la jornada, la Comisión Nacional del Mercado de Valores anunció la suspensión de cotización de la empresa de telecomunicaciones.
Para justificar la suspensión, el organismo supervisor bursátil empleó la fórmula de "por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores".
Estas novedades se conocieron al cierre de la sesión de ayer. Telefónica comunicó la venta de toda su autocartera, equivalente a cerca de un 2% del capital, mediante una colocación privada entre inversores profesionales y cualificados.
Una hora después de la apertura, la empresa informaba de los detalles del cierre de la operación. La entidad colocadora, Goldman Sachs, ha vendido 90 millones de acciones, un 1,979% del capital, por 975 millones de euros. A efectos contables la operadora se anotará un incremento del patrimonio de 31 millones, si bien no tendrá "ningún efecto en la cuenta de resultados".
Correctivo tras un mes de rally bursátil
El precio fijado en la colocación de la autocartera ha sido de 10,80 euros por acción, lo que supone un descuento del 3,9% respecto al cierre de ayer (11,24 euros).
En su regreso a la cotización, las acciones de Telefónica pasan a liderar las caídas del Ibex, al ajustarse a los 10,8 euros fijados en la colocación.