La saga del caso Aurus continúa. En el frente administrativo las indagaciones están a la orden día. Así es como la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) envió ayer un oficio a la Administradora de Fondos de Inversión solicitando las actas de las sesiones ordinarias y extraordinarias del directorio de la entidad, las cuales van desde enero de 2012 hasta las realizadas este año “incluyendo aquellos libros que contengan las actas de sesiones de directorio reservadas, de existir para dicho periodo”, consignó el regulador en el oficio.
Además, la entidad dirigida por Carlos Pavez pidió a Aurus las actas de las sesiones del Comité de Riesgo de la entidad también ejecutadas entre el inicio de las cuestionadas operaciones, durante el período 2012, y la última realizada este año.
Con esto lo que buscaría el regulador es determinar las responsabilidades que tendría el directorio de la entidad, algo que la defensa de Mauricio Peña deslizó durante la formalización al ex gerente de la empresa hace unos días y que actualmente está con prisión preventiva.
De hecho, tras la intervención de la defensa de Peña la empresa en una carta dirigida a los aportantes insistió en su inocencia y manifestaron que ellos “fueron víctimas de la mala fe y nula ética de un ex ejecutivo”. Para los directivos de Aurus, Mauricio Peña siempre tuvo una explicación convincente y un documento para avalar su respuesta, “papeles que hoy sabemos eran falsos”, señalaron en la misiva.
Con todo, la empresa dirigida por Antonio Cruz además ha señalado que buscará trasapasar la administración de los dos fondos dañados -tal como lo está haciendo con el de rentas inmobiliarias-, pero de no concretarlo optaría por la liquidación anticipada de los mismos, quedándose la administradora solamente con su negocio de fondos Venture Capital.
Mientras tanto, en la administradora están buscando fórmulas de restitución a los aportantes de los fondos afectados.