A las 16:00 en punto, el CEO de Latam Airlines, Roberto Alvo, subió al escenario del “Winds of Change Americas”, feria periódicamente organizada por la IATA. Ahí, durante 20 minutos, el líder de la aerolínea conversó con la periodista Gabriela Farías sobre diferentes temáticas.
El punto de partida fue el alza del petróleo producto del conflicto en Medio Oriente. Al respecto, el ejecutivo afirmó que “un escenario razonablemente optimista sería terminar con el jet fuel (que utilizan las naves), que estaba US$ 90 justo antes de la crisis, en US$ 100 o 120”. Y agregó que verlo “a US$ 140 o US$ 150 a fin de año, es un escenario, una posibilidad”.
En caso de que esto ocurra, afirmó que el aumento de costos tendría que “ser traspasado a precios”. “Y si esto se sostiene y se mantiene, vamos a ver impactos en la oferta en los próximos meses, que es lo natural”.
De todas formas, afirmó que a la fecha han visto “demandas sanas” y que hay que mirar el escenario con “confianza y prudencia”. “Latam está confiado en sus capacidades (...) Yo creo que aquí hay empresas que tienen un porcentaje de sus ventas más alto, que tienen balances fuertes y una posición más ventajosa para el resto”, comentó.
En ese sentido, agregó que la crisis “ocurre en el mejor momento de la historia de Latam”.
Sobre el nuevo gobierno de José Antonio Kast, afirmó que aún es “muy joven”; es decir, muy pronto para evaluarlo, pero adelantó que ya se han reunido y aseguró que “hay ciertas cosas que valoro de entrada”.
Mencionó, particularmente, la decisión del Ministerio de Obras Públicas de iniciar un nuevo proceso de licitación para desarrollar una próxima etapa del Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago. “El terminal que tenemos tiene mucho que ofrecer (...) Entonces tenemos que pensar eventualmente en un tercer terminal, en una tercera pista (...) Y eso creo que este gobierno eso lo entiende bien. Yo creo que el paso que dio en particular con detener el estudio del maestro es una buena señal de que se quiere estudiar y reflexionar cuáles son las cosas que hay que hacer”.
Entre materias pendientes, el CEO agregó que hoy tiene una sensación de “frustración y oportunidad” en el turismo chileno, sector en el que “el potencial es gigantesco”.
“Yo creo que debería haber una política que sea sostenida en el tiempo, porque nos ha pasado gobierno tras gobierno, que vienen con ciertas ideas (...) Y dicen: ‘cambiemos todas, partamos de nuevo’”, expresó.
Entre algunos de sus destinos destacados, mencionó el Desierto de Atacama, las Torres del Paine y la Antártica. Sobre este último, agregó: “Me da mucha flojera ver que los buques salen de Ushuaia y no de Puerto Williams (...) Yo creo que tenemos una enorme tarea en casa”.