por ignacio rojas
A pesar de que cada día más empresas adoptan un carácter “multilatino”, aún existe una serie de desafíos por cuanto a la homologación de ciertos parámetros para la plena integración de los mercados de la región.
Desde su cargo de presidente del Centro de Regulación y Estabilidad Macrofinanciera (CREM) de la Universidad de Chile, Guillermo Larraín, sostiene que este reciente fenómeno va a marcar de manera muy importante el quehacer económico latinoamericano.
El ex titular de la SVS apunta a que el proceso tiene su correlato financiero, con necesidad de transferencias de fondos, coberturas cambiarias y necesidad de emisión de deuda, a lo que se suma la transnacionalización del propio sector financiero como bancos de inversión y corredoras de bolsa. Esto, a su juicio, “está generando desafíos grandes para estas economías”.
-¿Que desafíos tienen los reguladores del sector?
-Las regulaciones de nuestros países son muy distintas. Esto se puede ver claramente si vamos a cómo se regulan las transacciones entre partes relacionadas. Todos tienen una norma, pero los enfoques son diametralmente diferentes. Por eso, un desafío de los reguladores es identificar dónde están esas diferencias y trabajar para que las regulaciones avancen.
-Con un sector financiero internacionalizado ¿hace falta mayor regulación?
-Hay que discutir bien el tipo de riesgos que existen y si éstos se pueden cubrir con las actuales estructuras. En la práctica, es una materia que en cada caso es diferente, tomando en cuenta el marco institucional o el tipo de compañía. En ese sentido, la integración de los mercados tienen muchas promesas, pero también trae riesgos que están muy poco trabajados.
-¿Qué pasa con el rol que cumplen los gobiernos?
-Ha sido un proceso de integración impulsado por el sector privado. La actitud de la Superintendencia ha sido de apoyo, tanto en Chile, como en Perú y Colombia. Los gobiernos han tratado de armar algo, pero hay que tener cuidado de que esta discusión se politice en el mal sentido de la palabra. Que la discusión de gobierno calce con lo que necesiten las empresas del sector privado. Lo ideal sería ir hacia un tipo de enfoque macroeconómico similar.
-¿Qué potencialidad tienen esta integración con respecto a otras regiones?
-Hoy los grandes flujos financieros dentro de la región pasan casi siempre por Nueva York o Londres. Esos son volúmenes gigantescos de plata por concepto de comisiones y otros puntos. Entonces el potencial que significa que estos volúmenes se negocien directamente acá es muy grande.
-¿Eso habla de madurez de la región?
-Sí, pero no del todo. Hay muchos que piensan que como Latinoamérica pasó bien por esta crisis, nos podemos comparar con países desarrollados. Pero gran parte de eso se debe al precio de los commodities. La región aún tiene deficiencias estructurales e institucionales enormes. El que piensa que nos graduamos, creo que está equivocado.