Por Eric Robledo
A un año de su partida, el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA) ha comenzado a afirmarse no sólo como una plataforma de inversiones, sino que también como el espacio natural de negocios para las empresas de servicios financieros de la región andina. Aunque en los primeros doce meses acumula montos transados por sólo US$ 20,8 millones, los bancos de inversión se preparan para una mayor competencia regional, concretando en el camino fusiones y expansiones en sus distintas áeras.
1 Bajos montos transados
A la fecha, las transacciones transfronterizas entre los mercados peruano, colombiano y chileno alcanzan un volumen total de
US$ 20,8 millones. Un número ínfimo, considerando que las mismas plazas transaron en conjunto
US$ 32.998 millones durante los primeros cuatro meses de este año.
Según explica el gerente general de CorpBanca corredores de bolsa, Cristián Donoso, los flujos aún no son fuertes en gran medida debido a que todavía existen algunos temas tributarios pendientes para las personas naturales.
De igual manera, las AFP no han podido participar ya que por norma éstas no pueden comprar valores en Perú y tampoco en Colombia. No obstante, Donoso asegura que “la carretera” del MILA “no es la única forma de que los flujos viajan entre estos mercados”. Con todo, agrega, que “esta iniciativa privada ha sido un empujón para el acercamiento de los tres mercados”.
2 La promoción
A pesar de las bajas transacciones en sus primeros 12 meses, lo cierto es que el MILA dista de ser un proyecto descuidado. De hecho, las plazas bursátiles de los tres países del acuerdo -la Bolsa de Valores de Lima (BVL), la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y la Bolsa de Comercio de Santiago (BCS)- han destinado buena parte de su tiempo y recursos en la difusión del mercado integrado, realizando road shows MILA en cada país miembro y también Nueva York.
Incluso S&P creó un índice especializado que sigue las transacciones de las tres plazas y la Bolsa Electrónica con sus pares alista una plataforma para transar las monedas MILA sin pasar por el dólar.
En este sentido, el gerente general de Celfin Capital corredores de bolsa, José Antonio Labbé, asegura que debido a la integración de los mercados, ahora existe “un mayor interés de actores financieros globales por invertir en el MILA”. Un fenómeno que ha ido de la mano del aumento en la cobertura de las compañías de la región.
Además, en las bolsas integrantes estiman que la posible incorporación de la Bolsa Mexicana de Valores este año pondrá aún más al nuevo mercado en el radar de inversionistas globales.
Brasil también ha demostrado interés por sumarse al pacto. De hecho, hace pocos meses inició conversaciones con la BVL y la BVC para avanzar en este sentido. La BCS en cambio, no ha dado señales de acuerdo con esta última iniciativa.
3 Los operadores
En el curso de un año, 41 corredores de bolsa se han sumado al MILA por medio de las firmas de convenios de corresponsalía con operadores de los países vecinos (necesarios para la compra-venta de valores entre miembros).
Pero más allá de la operativa para las transacciones, el nuevo mercado ha llevado a que se concreten negocios ajenos a la intermediación de valores. En este sentido, la expansión del peruano Credicorp con la adquisición de Correval en Colombia y de IMTrust en Chile, ha sido reconocida por la industria como el primer gran hito del MILA a nivel de negocios.
Celfin, por su parte -ahora respaldado por BTG Pactual- está buscando ampliar su participación en Colombia y ya estaría en conversaciones con una corredora local. Según trascendidos, se trataría de Bolsa y Renta.
LarrainVial, por su parte, no se queda atrás, puesto que a fines del mes pasado hizo su solicitud para operar como corredor de bolsa en Colombia y así aceder al mercado primario. La firma opera en ese país desde 2007.
4 Desafíos normativos
En su discurso inaugural el presidente de la BCS, Pablo Yrarrázaval, hizo algunas peticiones al ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien -sorprendido- respondió: “En pedir no hay engaño”.
Entre las solicitudes planteadas, sólo una fue respondida. Se trata de lo relacionado a la reducción del costo para la inscripción en el mercado chileno de los valores colombianos y peruanos. El gobierno impulsó el cambio legal necesario y hoy todos los valores del MILA se encuentran listados.
No obstante, un tema pendiente para la BCS -también planteado por Yrarrázaval- es la posibilidad que los valores extranjeros se acojan a la misma exención tributaria que favorece a las acciones chilenas, lo que exige un cambio legal.
Concuerda con dicha petición el gerente general de Banchile Inversiones, Jorge Rodríguez, quien señala que “en Chile se deberían desafectar todas las inversiones en acciones del impuesto a la ganancia de capital de manera de igualar el tratamiento tributario entre acciones locales e internacionales”.
José Antonio Labbé de Celfin agrega que el estandarizar el pago impositivo, ya sea por ganancias de capital o por dividendos, tendría “los incentivos bien puestos para tomar una decisión de inversión donde no influya el impuesto a pagar”.
En el plano operativo, Labbé señala que sería ventajoso utilizar el mismo sistema, estandarizando prácticas y unificando el software de negociación.