La imagen dio vueltas, siendo interpretada como una muestra de que los desencuentros epistolares por el acuerdo Codelco-SQM entre ambos economistas, habían quedado atrás. En ese minuto, Codelco indicó que el encuentro permitió revisar la situación actual de la compañía, sus principales proyectos y los temas que marcarán la próxima junta de accionistas del 20 de abril.
Sin embargo, ese clima de tranquilidad mediática dio un vuelco esta semana. El sábado pasado, Señal DF publicó un reportaje sobre los pendientes que dejaba la era Pacheco en Codelco: producción, costos y endeudamiento, que contrastaba con el mensaje dado a conocer por la compañía una semana antes en su entrega de resultados, donde destacaba que había conseguido resultados históricos, producto del acuerdo con SQM que dio origen a NovaAndino Litio. Al alza de los costos del endeudamiento, la caída de la producción y el foco en el litio, se sumaron a las críticas que había levantado el alto costo de la remodelación del edificio corporativo, que multiplicó por varias veces su valor inicial.
Fue así como esta semana el tema pasó al gobierno. En la comisión de Minería de la Cámara de Diputados, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, indicó que la situación de la firma era bien compleja y que la estaban monitoreando desde Minería y Hacienda. Informó que mientras sus aportes al Estado han sumado cerca de US$ 7 mil millones entre 2022 y 2025, la deuda de la firma creció en US$ 8.700 millones. “O sea, nos hemos endeudado para pagar los impuestos a Chile. Eso no es sostenible. Acá hay que hacer cambios mayores”, aseveró y adelantó que asistirán con una mirada muy crítica de la gestión a la próxima junta de accionistas.
Este viernes por la mañana, en una entrevista en Radio 13C, Máximo Pacheco no quiso responder a Mas: “A mí no me corresponde polemizar con el ministro. Como presidente del directorio, yo voy a responder todas las preguntas y todas las preocupaciones e inquietudes que puedan tener los representantes del Presidente (Kast) en la junta de accionistas de Codelco, que se va a realizar el próximo 20 de abril". Tras ello, habló de sus logros en la estatal.
El silencioso monitoreo de Hacienda
En el gobierno, mientras Mas amplificaba la situación de la minera esta semana, en Hacienda el trabajo siguió un curso más sigiloso. Al interior de la repartición indican que el ministro de la cartera, Jorge Quiroz, está preocupado de solucionar los problemas de la minera sin mayor publicidad.
Desde que asumió el nuevo gobierno, Hacienda ha estado trabajando en un diagnóstico de la situación no sólo de Codelco, sino de todas las empresas públicas. De hecho, hace unos días se ofició a todas, pidiendo información de los últimos años sobre los costos de inversión y gobernanza. Se trata de un cuestionario extenso con el objetivo de entender la situación actual y trayectoria de los últimos años, además de los desafíos.
Por tamaño, Codelco y ENAP están, eso sí, en el foco de Hacienda. En el caso de la minera se están revisando los proyectos estructurales, la promesa de valor no cumplida, los incrementos de costos, evaluaciones de las compras, entre otros ítemes.
Con esta información se estima que se podrá explicar que una parte relevante de la deuda es una mochila de proyectos mal ejecutados, con sobrecostos, independiente de los precios del cobre.
En el caso de ENAP, tampoco se están mirando las utilidades millonarias, que se explican por precios internacionales altos (algo parecido a lo que pasa con Codelco con los precios históricos del cobre), sino ahí el foco está en los sobrecostos de proyectos, aumentos de gastos en contratos de bienes y servicios, costos laborales y dotaciones externas e internas.
Cercanos a Hacienda señalan que la idea, es evaluar la eficiencia, competitividad en sus segmentos y si hay políticas públicas no formalizadas. Asimismo, y probablemente lo más importante, se está analizando la proyección de largo plazo de estas empresas para saber si son viables en diferentes condiciones de mercado, saber qué carga financiera representarán para el fisco, si tiene sentido o no su giro como estatal.
En síntesis, la idea es mirarlas y evaluarlas desde una lógica empresarial y técnica, pero identificando y transparentando las políticas públicas que ejercen y sus costos. “Lo que Quiroz quiere hacer es cambiar el rol de accionista en las empresas públicas, con una mirada de dueño accionista, formal, de largo plazo, con planes a largo plazo, metas. La idea es establecer un benchmark para que se estén midiendo con otras empresas de similares características, salvo aquellas que cumplen un rol social como es Metro, lo que no quita que también busque todos los espacios posibles para ser eficiente”, agrega una fuente.
Pero Codelco es un tema especial, porque la visión de accionista se quiere ejercer y hacer sentir. Esto ha implicado desde el primer día reuniones con el propio Máximo Pacheco, a las cuales asiste solo. Él ha asumido este rol articulador de manera personal, sin la presencia del presidente ejecutivo, Rubén Alvarado, indican.
¿Una junta decidora?
Hay quienes aseguran que con este escenario de fondo, la junta del 20 de abril será clave, que las preguntas irán al hueso y que Pacheco tendrá que responder sobre la caída de la producción, el alza de los costos, el avance de los planes estructurales y el por qué no se vieron otras alternativas cuando se vio que las obras se ponían cuesta arriba. También se cuestionarán las cifras de producción de diciembre, que saltaron más del promedio tradicional, así como el endeudamiento que fue superior al aporte hecho al fisco y el hecho de que Codelco esté en el cuarto cuartil de costos, donde está el 25% de las empresas más ineficientes del mundo.
Pacheco en Radio 13C dijo que se trata de un problema estructural de toda la industria, pero según el benchmark que maneja el gobierno hay empresas como Antofagasta Minerals, que está en Chile, que tiene minas igual o peores que Codelco, pero gana mucho más que la estatal y sin la deuda de ésta, sólo por poner un ejemplo.
No será una junta de accionistas donde se crucificará a Pacheco, pero sí se le harán las preguntas incómodas sobre su gestión en el negocio del cobre, el core de la emblemática firma estatal. 